2009/08/27

Noticias noticiosas

En tiempo de internet (5 años son una barbaridad) parece lejano el tiempo en el que empezaban a circular chistes, bulos y powerpoints por email. Siguen circulando, pero la mayoría de ellos ya huelen, y los bulos son conocidos. Queda aún quien no los conoce, pero son minoría. En fin, se trata de una pega asumida: no creas nada de lo que leas en internet/email/...

Pero, ¿qué ocurre? Que ahora los medios de siempre, los fiables, los periódicos, radios y televisiones, sacan su contenido de internet. Y me encuentro que hace dos días en la SER, en una conexión con las emisoras de Los 40 en Latinoamérica, alguien recuerda el fabuloso evento de que Marte se verá tan grande como la Luna, dando la impresión de que haya dos lunas. Tal evento, además, sólo podrá volverse a ver dentro de 220 años. Y fíjate tú, que ya los mayas lo predijeron.

Para empezar, ni de coña. Como J. Armentia lo explica estupendamente, dejo el enlace a su artículo. Lo de los 220 años... en fin, para nota. ¡Pero si últimamente "ocurre" todos los años! Y de lo tercero, me pregunto si ya los mayas usaban el calendario gregoriano, o... no sigo. De quien lo dice no cabe esperar que sepa sobre estos temas; sólo se le podría pedir, eso sí, que se dedicase a hablar de lo que sepa.

No deja de ser, en cierto modo, prensa rosa, para pasar el rato. Quiero suponer que quien sepa algo de esto estará avisado o, a poco que piense, comprenderá lo ridìculo del asunto. Pero cuando hablamos de dinero, el tema cambia.

En este caso me entero en Malaprensa, donde Josu ha montado un post a partir de la supuesta afirmación por parte de técnicos de Hacienda que consideraría ineficaz (en cuanto a incremento de recaudación) una subida de impuestos para las rentas más altas (de más de 60.000 euros/año), dado que su aportación por IRPF sólo sería un 3,7% del total. Esta afirmación se encuentra en varios medios, que citan a Efe como fuente.

Un cálculo como el de los afinadores en Chicago nos mostraría cuán extraño es este dato. Tratándose de un impuesto progresivo, las rentas altas deben aportar por encima de la media (tanto por tipo como por base imponible). Aun si la proporción de contribuyentes ricos es pequeña, se podría suponer que la base imponible total de estos ricos no debería ser tan distinta de la base imponible total del resto.

De hecho, el día 22 decía El País que su aportación está más bien en torno al 40% del total recaudado por el IRPF.

Un [pdf] informe del Ministerio de Hacienda de 2006 decía:

Por último, a las rentas superiores a 60.000 euros les correspondió el 4,3% de las liquidaciones, que aportaron el 23,9% de la renta, el 28,8% de la base imponible, el 32,8% de la base liquidable, el 38,2% de la cuota íntegra y el 40,3% de la variable CRA-DM [cuota resultante de la autoliquidación menos deducción por maternidad], lo que implica que su aportación relativa casi se duplicaba al trasladarse de la renta a la carga final del impuesto (pag. 186).

Es preocupante que esta noticia haya aparecido en múltiples medios de prensa generalista. Pero aún preocupa más que, entre quienes lo han publicado, aparezcan El Economista, Expansión, Gaceta de los Negocios o Cinco Días. Esos que, se supone, son los que saben de estos temas. En fin...

Préstamo de bicicletas

Hace tiempo que se habla de los servicios municipales de préstamo de bicicletas. Creo que el primero del que se oyó hablar fue el [fr] Vélib, en Paris. Tal vez el más famoso en España, y creo que el primero ampliamente conocido, fue el Bicing, en Barcelona.

Desde entonces he oído hablar del Sevici, que ha convertido Sevilla en una ciudad llena de ciclistas, y de muchas otras iniciativas de distinto tamaño en otros tantos municipios.

Siempre me ha parecido una iniciativa realmente interesante, y espero que llegue a Madrid. Tal vez no me venga bien llevar la bicicleta desde casa, pero si puedo hacer parte de un trayecto e, incluso, aparcarla y olvidarme de ella a la vuelta, seguro que lo haré. Eso sí, nunca había tenido oportunidad de usar ninguna de estas bicicletas.

En Cantabria he tenido la oportunidad de disfrutar de este servicio en dos municipios, de tamaños bien distintos y, por tanto, con muy distintos enfoques.

Ya en Noja, al pasar, vimos que había bicicletas municipales (llevan algo más de un año). Pero fue en Santoña donde nos interesamos por el tema. Lo gestionan desde la oficina de Información Turística (da una idea de la orientación del servicio). En principio el servicio era para una mancomunidad de varios pueblos, pudiendo recoger y dejar las bicicletas en sitios distintos. Ahora no es así; supongo que el coste de reubicar bicicletas entre pueblos no compensaba. Ahora, como el punto de recogida y entrega es único, no puede ser más sencillo.

Tras rellenar unos impresos y dejar una fianza (creo que eran 50€ por bici) nos entregan la llave para recoger la bicicleta, un casco y un chaleco reflectante. La llave abre un candado que no siempre está en la bicicleta correspondiente, así que a veces hay que probar en varias. Las bicicletas son bastante normales, sin marchas, suficientes para el paseo por esa zona.

El servicio es gratuito, no hay más horario que el de apertura de la oficina. Damos una vuelta por la zona de las marismas, la mayor parte de ella con carril bici. El día está revuelto, así que en algún momento vamos sobre las bicis con paraguas (esto, por ejemplo, no lo habría hecho circulando entre coches).

Como turista me parece estupendo. Como habitante... salvo que viviera cerca del punto de préstamo y teniendo en cuenta que el pueblo se puede recorrer andando, no es tan práctico.

El caso opuesto es, sin duda, Santander. Aquí las bicis municipales (como en otras grandes ciudades) tienen nombre, TusBic.

No sabía si sería posible utilizarlas; por lo que tengo entendido, para conseguir el carnet necesario hay que vivir en la ciudad, o esperar una semana, o algo similar (o sea, sólo para residentes o con amigo allí, no para uso puntual). En este caso no hubo problema. Las máquinas ofrecen un pase de un día o de siete. En ambos casos es necesaria una tarjeta de crédito, donde se carga una fianza de 150€ que se devuelve si la bici se entrega correctamente. Por lo demás, el servicio no tiene ningún coste.

Es posible que esto último no dure para siempre, pues aún llevan poco funcionando. Santanderinos, hasta octubre (creo) podéis sacar el carnet de un año gratuitamente.

Las bicicletas, en este caso, son ya diseñadas específicamente para este tipo de servicio. Llevan su carenado con el logotipo, pata de cabra estilo "Vespa", luces con dinamo de buje y un cable antirrobo con cierre integrado en el cuadro. La que me tocó iba un poco destensada de freno, pero bien en general.

El caso es que nuestra idea era ver Santander en una mañana. Sí, inviable de entrada, pero con las bicis pudimos al menos recorrer todo el paseo marítimo, aparcando en el Sardinero y comiendo en el barrio de pescadores (gracias, Godofredo, por las indicaciones).

De los distintos puestos vi que en uno no había bicicletas, pero (al menos, en el paseo) los puestos no están demasiado lejos. El proceso es razonablemente rápido, y podemos pedir recibo al devolver la bicicleta.

Hablando del tema con amigos de allí dijeron que qué bien lo de las bicis, que ahora faltan carriles bici. Sólo vi en un trozo del paseo marítimo, alrededor de Puerto Chico. Con algún peatón despistado, pero no demasiados.

Como mi acompañante no es amiga de circular entre el tráfico hicimos tramos por acera; con gente, pero sin demasiados problemas. Tampoco los tuve mientras circulé entre coches, salvo un conductor que me mandó a la acera. No pude alcanzarle para explicarle cómo son las cosas.

Sobre este servicio está la sombra del daño que pueden hacer a los negocios de alquiler de bicicletas. Hace poco estuve en Valencia y alquilamos dos bicicletas, con las que dimos una vuelta por la mañana. En estos casos... en Santoña no habríamos alquilado, desde luego. No habríamos hecho la ruta y habríamos andado más por la ciudad. Y en Santander, con las prisas que llevábamos, tampoco lo creo; el autobús habría sido la siguiente opción.

El argumento a favor de los negocios privados es la mayor calidad, el mejor mantenimiento de las bicicletas. No puedo decir que las bicicletas de Valencia estuvieran mejor que las de este post. Ni siquiera que la chica de la tienda entendiera mucho de bicicletas. En cualquier caso podrían competir con los turistas, pero no con los usuarios habituales (ofreciendo recogida y entrega en puntos distintos, por ejemplo, o con precios tan bajos).

La ventaja real es la especialización. Si quiero hacer una ruta de montaña cerca de donde estoy, puede que quiera alquilar una bicicleta de montaña. O si tengo niño, puedo querer una silla para llevarle en la bicicleta. O un tándem, o una bicicleta pequeña y un trail-gator.

Como anécdota, mientras busco información veo que también en Santillana del Mar hay un servicio de bicicletas. En este caso, y como excepción, creo que su utilidad es cercana a cero (pequeño, con demasiada gente, calles con pendiente y adoquinadas). Tal vez sí pueda valer para moverse entre pueblos cercanos. A lo mejor alguien de por allí lee esto y es tan amable de comentar sus impresiones...

2009/08/26

Descanse en paz

Habrá quien piense que tengo costumbres raras. Vale, podría ser. No es que vaya buscando hacer este tipo de visitas, pero si paso por delante de un cementerio, no me importa asomarme un rato.

Hay casos especiales, como el Père-Lachaise o Vysehrad, donde uno va a ver arte o tumbas de personajes célebres. Pero en cualquier caso, aun en los más pequeños o humildes, se puede captar algo del lugar, de su forma de pensar, de relacionarse con la muerte. No es lo mismo un cementerio español que uno norteamericano o centroeuropeo.

Y qué narices, más raro es encontrar un blog dedicado a los cementerios...

En este caso, me llamó la atención esta lápida.

Seguro que hay otra explicación, pero se me pasa por la cabeza lo largos que se le harían a Dª Trinidad los 21 años que tuvo que esperar a que su marido se uniera a ella y descansaran, ya, juntos por siempre.

Porque en otro caso, lo lógico sería que ella figurase en primer lugar, como ocurre en otros casos, donde se van grabando los nombres de los difuntos a medida que lo son.

Pero imagino que eran otros tiempos, en los que llevar los pantalones en casa significaba un lugar de privilegio, no sólo en vida sino también después.

2009/08/24

Ideas de negocio

El año pasado escribí un post más o menos jocoso, llevado por las búsquedas que la gente hace buscando ideas de negocio.

He vuelto hace poco de viaje, de Cantabria, y he visto algunas cosas que me resultan interesantes. Son tres ideas bien distintas, y más o menos serias.

La primera de las ideas parte de buscar una necesidad, algo por la que la gente estaría dispuesta a pagar. Como por ejemplo, una bebida fresca justo al terminar la subida al mirador. Me busco un banco, una sombrilla, una neverita con alguna bebida, y ya está.

Supongo que podría compararse con los vendedores ambulantes de las playas o zonas de picnic. Podría hablarse de que si no pagan impuestos, competencia desleal, etc. La verdad en este caso es que a nadie se le ocurriría montar un negocio ahí así que, como no exista el epígrafe de autónomos de "vendedor ambulante"...

La segunda es bastante más seria, y nace a raíz del descontento de los ganaderos cántabros. Cuentan que el precio que reciben por la leche de sus vacas es ridículo, sobre todo en comparación con el PVP final que paga el consumidor. Ya he hablado de esta situación en alguna ocasión. En este caso no se puede copiar el modelo de venta por internet; el producto es altamente perecedero, la entrega debería ser inmediata y, salvo en ocasiones, el tamaño del pedido no lo haría rentable. Lo que han hecho es instalar máquinas expendedoras donde uno puede adquirir un litro de leche y llevárselo en su propio recipiente, o incluso adquirir una botella de vidrio. También se vende por vasos, para consumir allí mismo.

Esto es, más o menos, lo que he aprendido sobre el terreno. Ahora, buscando más información, me entero de que es una empresa la propietaria de las máquinas, que las explota en asociación con una ganadería. Nada de la cooperativa que suponía yo. Si esto va bien, imagino que se presentará como un canal de distribución más, dando entrada a otras ganaderías.

También me choca averiguar que la iniciativa viene avalada por el éxito italiano, con 1.200 máquinas en funcionamiento, y que ya se ha probado en otras tres comunidades (Cataluña, País Vasco y Navarra). Me da la impresión de que la iniciativa parte de quienes deciden comprar y explotar las máquinas, más que de los ganaderos.

El artículo, de junio, habla de varios puntos donde instalar máquinas, entre los que no está Santoña, donde hice la foto. Y resulta que precisamente en esta máquina, la sexta casi a día de hoy, se han llegado a vender 1.200 litros en un día. Dice también el artículo que el precio de un euro / litro es barato, pues los envasadores habituales sacarían hasta tres litros de éste, mucho más puro.

No sé con certeza qué tratamiento se hará de la leche; hablan de un tiempo de dos horas entre el ordeño y la venta, y de leche humeante. Supongo que se realiza una pasteurización antes de cargarla en el camión cisterna, de modo que aún puede llegar caliente a la botella.

No llegué a probar la leche pero, cuando vuelva a tener oportunidad, lo haré.

¿Y cómo surgió la tercera idea? En esta ocasión, llegó sin buscarla.

Unos libreros, con tienda en Barakaldo, se encontraron con el problema de su stock amenazaba seriamente con no caber en la tienda. Así que en un pequeño pueblo encontraron un garaje donde guardar lo que no les cabía. Y resulta que mientras andaban colocando libros, la gente que pasaba se les acercaba a preguntar. La cogieron al vuelo, abrieron unos pasillos entre las estanterías, y ahora pasan allí un par de meses en verano.

No sé si venderán mucho, pero están a la entrada del pueblo. Está en el camino de una de las playas de por allí, hay algún edificio notable, así que no faltará trasiego. Si lo que hay allí es lo que no cabe en la librería grande, no me imagino lo que deben ocupar las 47.000 referencias de que disponen en su página web.

Si vais por allí, decidles dónde les conocisteis.

Como suele pasar, nada de esto resulta realmente útil para montar el negocio del siglo y a vivir. Pero a lo mejor da alguna idea...

2009/08/10

Toros en Pinto

¿Me he quejado alguna vez de la pereza que me da ponerme a escribir aquí a veces? Pues no sé si será el calor o qué, pero no mejora.

Hace falta una noticia como la que oí ayer. Resulta que en las fiestas de Pinto, por la crisis, este año no va a haber toros. Ni vaquillas, ni encierros, ni nada que se le parezca.

Así, de entrada, me parece bien. Sobre los profesionales: soy contrario a lo del puteo premeditado a cualquier animal, entre los cuales sitúo a los toros, por mucho que "los críen para eso" y tal. Contrario a la hipocresía de quienes obvian lo desigual de la pelea, y que cuando el resultado de la misma no es el esperado, se deshacen en lamentos. Señores, que ya sabíamos a lo que íbamos.

Sobre los no profesionales... pues es que nunca he entendido lo de las vaquillas. Recuerdo que en el pueblo de mis padres, cuando era más próspero y había, pues se iba, a reírse un poco de los revolcones que pegaban a la gente. En mis tiempos jóvenes yo me quedaba mirando, declinando todas las invitaciones que me hacían a correr ante ellas. ¿Para qué? ¿Dónde está la gracia? Sigo sin verla.

Vuelvo a Pinto, ese pueblo que, con sus más y sus menos, me parece que está bien, tirando a moderno. Aunque me conste que el club taurino tenga cierta enjundia. Pero me sorprende la noticia de que "unas 2000 personas, presentes en la plaza del Ayuntamiento, boicotean el pregón". Cuando el alcalde salió al balcón municipal, "de repente, lanzamiento de huevos, tomates, botellas, hielos, silbidos, pitidos, abucheos y gritería de los lugareños hacia el regidor y su comitiva. Entre las frases arrojadas por los ciudadanos se escuchaba: «Alcalde, muérete»; «Alcalde, dimisión»".

Después están los matices. Se le recrimina que ahorren en esto cuando gastan en otras cosas. En el reportaje de TV que vi entrevistaron, al menos, a alguna persona que, sin entrar en el tema de los gastos, consideraba superfluos los toros.

Si os sabe a poco, Javier Armentia hablaba hace un mes de San Fermín y lo que allí pasó. Más sobre este sinsentido, pero un poquito más radical.

Y un poco al margen: dado que en Las Vegas las banderillas se sujetarán con velcro, me pregunto si el toro saldrá con un corcho en cada cuerno o, por esta vez, la ventaja se inclinará hacia el otro lado.