2008/06/23

Emisiones de gases

Estoy totalmente a favor del control de emisiones de los coches, y siempre he pensado que tenerlas controladas, compensa.

Por eso, cuando al pasar la última ITV no nos dieron la tarjeta al no pasar la prueba de gases, me sentó un poco mal. Y por otra parte, vi la oportunidad de arreglarlo.

Contento me fui al taller, a contarles mi pena. Y me encuentro, para mi pesar, que estas cosas no se arreglan regulando el motor, cambiando una pieza, o haciendo yo qué sé qué.

El truco consiste en echarle al depósito un bote de limpiador de inyectores (y de lo que sea, aparte de los inyectores) para que, al menos durante la ITV, el motor esté limpito de residuos y no tenga nada que echar. Con el depósito medio vacío, para que en vez de quemar diésel quememos el producto este. Y justo antes de pasar, preferiblemente, se meten unos cuantos acelerones para mayor limpieza, y listo. O sea, echamos fuera la mayor cantidad de porquería posible antes, y luego todo estupendo.

Y dentro de tres depósitos de gasoil... bueno, qué más da. Mi gozo en un pozo.

Aunque no es eso lo peor. Lo más chungo es leer la otra parte del prospecto, pensar que un bote de estos mal tirado puede hacer mucho daño. Que, incluso tirándolo a su sitio, tiene que tener un trabajo deshacerse correctamente de los restos.

Y que seguro que hay gente que no se lee los prospectos y termina echando estos botes con la basura orgánica.

Yo, por mi parte, aproveché la presencia del Punto Limpio en Pinto y allí fue.

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