2008/07/22

Energía solar, ¿el fin del boom?

Desde hace un año y medio hasta ahora, aproximadamente, la energía solar ha crecido en España. Pero no normalmente, sino de forma explosiva.

Ya antes era viable como forma de inversión, aunque antes no se utilizase tanto. Hay varios marcos legales que regulan este tipo de instalaciones, aunque el último (y, creo, el más ventajoso) es de mayo del año pasado. Por un lado se ha popularizado, se ha hablado más de ella, y la gente se ha interesado más, aunque invertir en ella no esté al alcance de cualquiera, salvo por algunas iniciativas.

El plan era atractivo. Se trataba de producir una electricidad que se podría vender a un precio fijado en el BOE (0,44 euros / kWh) bastante mayor que el que nos cobran las compañías elétricas. Montar la infraestructura es caro, pero contando con una vida larga de las placas, cabía esperar un rendimiento mayor del 10% anual durante 25 años.

El otro factor que ha influido en la reciente explosión de este mercado era que tenía fecha de caducidad. El origen de este plan fue el deseo del Ministerio de Industria de fomentar la generación de energía renovable. Concretamente, para las instalaciones de energía solar, se planteaba un objetivo de 371 MW para el año 2010. El mecanismo consistiría en, alcanzado el 85% de este objetivo, se establecería un plazo límite para poder acogerse a las primas establecidas.

Lo que ha ocurrido es que, a fecha de hoy, ya hay instalada una capacidad de 1000 MW y, antes de que termine septiembre, serán 1500 MW. Fue en septiembre del año pasado cuando, de nuevo en el BOE, se publicó que "a fecha 31 de agosto de 2007, el porcentaje alcanzado respecto del objetivo de potencia instalada para la tecnología solar fotovoltaica es del 91 por ciento, y que el 100 por cien del objetivo se logrará en el mes de octubre de 2007". Y fijaba la temida fecha en 12 meses a partir de entonces.

Así que unos meses antes de que llegue ese momento, ya se está elaborando la legislación que regirá después. De lo conocido hasta la fecha, se pueden extraer algunos datos:

  • Las primas se reducen a 0,33 y 0,29 euros / kWh para las instalaciones en cubierta (de edificios) y suelo, respectivamente.

  • Se establece un cupo anual de 300 MW, 100 MW para instalaciones en suelo y 200 para tejados, a cumplir en cuatro plazos trimestrales.

Se pretende racionalizar el crecimiento de esta fuente de energía que, debido al sistema de primas, estaba resultando demasiado gravoso. Y por otra parte, evitar fraudes de ley como los que se daban al parcelar los grandes huertos en trozos inferiores a los 100 kWh para optar a las máximas primas, aunque en realidad fueran mucho mayores.

El problema que veo es que en esta fase de crecimiento se ha creado un mercado importante, cuya demanda han sido los grandes capitales o, como dicen en algún periódico, "los ricos del ladrillo". Si esa demanda desaparece, está por ver en qué situación quedará el sector; una instalación individual, en un pequeño terreno o en un tejado, aún resulta un gasto importante, por mucho que a largo plazo se pueda recuperar. ¿Subvenciones, tal vez?

Por cierto, el proyecto de Partizipa, del que hablaba en uno de los enlaces, no pudo ser: a pesar de que pintaba bien, no hubo suficiente gente interesada y no se pudo cubrir el coste.

Nota: después de escribir el post leo en erenovable que "La Junta ayudará a las personas que quieran instalar sistemas de energía solar y fotovoltaica para su autoconsumo". ¿Funcionará?