2024/08/31

El turismo, ¿es un gran invento?

Después de varios días oyendo y leyendo (ejemplo sobre como Lola Mencía, al parecer una conocida influencer, ha decidido saltarse las normas que protegen el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido paseando con sus perros sueltos y bañándose en varias pozas. Todo muy bien, muy cuqui, y estupendo para un vídeo que colgar en Insta.

Cuando la Guardia Civil ha decidido tomar medidas y denunciarla, vienen las justificaciones. No había nadie, mis perros son muy buenos... y por si no cuela, dice que han dejado dinero en la zona y la han dado a conocer.

La cosa es que, de pronto, mi cabeza toma este comentario y lo saca fuera de este ámbito. La eterna y nunca resuelta discusión sobre la diferencia entre el viajero y el turista, que antes quizá era difusa, se va incrementando.

Ahora el turista (al contrario que hace unos años) es alguien que va a hacerse la foto, pero oye, deja dinero y da a conocer el destino (para que otros vayan a hacer lo mismo). Va a hacer un favor a los pobres habitantes del destino. Por el contrario el viajero, con actitud humilde, va a observar, a aprender, a intentar integrarse, aun como extraño, en los modos y maneras del lugar al que acude.

El viajero respeta las costumbres del destino, el turista va al campo y protesta porque el ganado genera mal olor, o el gallo canta al amanecer.

El viajero busca interacción con la gente local, como iguales. El turista vive en un mundo paralelo, superior, donde se relaciona con las personas que le atienden (guias, hostelería) y no con la gente local salvo, tal vez, para tomar una foto a alguien (a veces como parte de una interacción comercial consentida).

Ahora que cada vez hay menos viajeros y más turistas, porque es barato y porque el turismo es alimento para muchos en las redes sociales, el dinero tiene consecuencias, y los destinos se reconvierten para recibirles, a los turistas y a su dinero, aunque sea a costa de su autodestrucción. Claro que el beneficio se lo llevan unos pocos, y los costes se externalizan para repartirlos entre las personas que viven allí. En resumen, convierten pueblos o ciudades en decorados, al perderse lo que el viajero buscaba (lo que hacía a unos sitios distintos de otros) y preservar solo los photocalls, los monumentos que la gente va a visitar no tanto para aprender sobre ellos, sino para hacer la foto y salir corriendo al siguiente.

Los cruceros son, quizá, la máxima expresión de quien va de una ciudad a otra, sin más tiempo que el necesario para tomar las fotos que acrediten que estuvo allí. Esta vez con el agravante de que ni siquiera se dejarán el dinero en las ciudades que visitan.

En fin, que me disperso. La otra idea que me viene a la cabeza al hilo de lo de "oye, que puedo haber hecho algo mal, pero al menos he dado a conocer el destino". Y me acuerdo de las ofertas de trabajo, sobre todo en oficios creativos (¿pagarte? no, pero piensa en la visibilidad que va a tener tu trabajo), pero también en otros donde lo que se ofrece a cambio del trabajo es la pura experiencia.

Y mira que es chungo. Pero siendo cínicos, a lo mejor sí que te da visibilidad. Al igual que a Ordesa, que nadie la conocía hasta ahora que Lola nos ha explicado todo sobre su historia, etnología, geografia, o geología.

2022/07/11

Identidades de género

Hace tiempo, en Radio Nacional, Toño Fraguas presentaba una sección llamada Filosofía en pantuflas (creo que actualmente sigue con una sección parecida, ahora llamada Pienso, luego estorbo.

El caso es que al terminar el programa, y para la semana siguiente, pidió a los oyentes (entonces, escuchantes) que le enviasen sus impresiones sobre ideología de género.

Tuve la suerte de ser el elegido para oir mi aportación en antena. O quizá fui el único que escribió, pero qué más da. Resumida y organizada, eso sí, como pedía en el texto que envié:

Mi opinión acerca de todo este tema está dividida. Siempre me he considerado a favor de la igualdad. Por esto, cuando oigo hablar de feminismo, me pongo alerta.

La propia palabra parece presentarse como antónimo de machismo. Pero si dices eso, la respuesta será que no, que en realidad el feminismo busca la igualdad. Aunque en los casos más radicales resulte ser cosa de mujeres, y los hombres no sean muy bienvenidos salvo cuando viene bien.

A ver, que me salgo del tema. Cuando la barriga me deja veo que soy hombre, y heterosexual. ¿Del resto de etiquetas? No puedo prescindir de mi educación, obtenida en tiempos donde un hombre era un hombre, pero no me considero atado por ella (conscientemente, claro), y desde luego no es algo que me defina, ni por lo que sienta especial preocupación.

Entonces, la fijación en que "la mujer debe poder definirse a sí misma", necesita de un rol "mujer" separado de lo demás. ¿Cómo debe ser la mujer? A mi entender debería ser persona, como los hombres; debería ser feliz, responsable con el planeta, amable con sus semejantes... iguales en definitiva, en derechos y oportunidades, en deberes, en todo.

Pensaba también en la transexualidad. Gente que no se siente a gusto en su cuerpo, porque su mente "es" del sexo contrario. Lo mismo es que esta mente se siente más a gusto en el rol del sexo contrario, pero ¿es necesario ese rol? ¿Y si cada uno pudiera ser como quisiera?

Nos queda lo que pone en el DNI. Pero eso, al final, depende de que lo que haya bajo la barriga. No debería definir nuestro comportamiento, aspiraciones o derechos. Es más, si fuera así, a lo mejor lo del lenguaje inclusivo perdía importancia. La tiene porque se ve como una herramienta de discrimiación. Yo creo que no lo es, aunque admito que a quien está, o se siente discriminado, se lo pueda parecer.

Sé que todo es "física teórica", y que luego la realidad se complica. Aunque sea porque habrá quien no comparta mis ideas, y para defenderlas hace falta a veces tomar una posición poco equilibrada, aunque sea por compensar otros extremismos.

Han pasado casi 4 años, y sigo, en muchas ocasiones, perplejo. Por un lado veo la lucha histórica del feminismo, a favor de la igualdad. La base de esa lucha, entiendo, es que hay dos grupos, el de los hombres y el de las mujeres, y que ambos deberían tener iguales derechos y obligaciones.

Pero por otro veo una tendencia reivindicativa que, más allá del histórico LGTB, se empeña en añadir más letras. Ahora queremos difuminar los dos grupos anteriores. Bienvenido, género no binario o fluido. Si ya no hay mujeres y hombres, ¿dónde queda el feminismo? ¿Qué hacemos con las personas trans?

Y aquí engancho con lo que escribí en su momento. Parto de que cada cual puede tener la tendencia sexual con la que se siente más cómodo. Las cosas de cama son privadas, y mientras haya consentimiento mutuo, allá cada cual. Creo que las cuatro letras anteriores tienen que ver con esto. Más allá de esas letras, me da la impresión de que ya vamos a cómo nos comportamos, cómo vestimos, con qué jugamos. ¿Hay que poner una etiqueta, según la elección?

2021/04/04

Mañana

Ayer vi una película que propone unas cuantas ideas interesantes. Mañana es un documental que, lejos de mostrar la visión catastrofista de que no podemos hacer ya nada por el planeta, plantea una serie de iniciativas que ya se están llevando a cabo. Que no nos durmamos, pero que hay cosas que se pueden hacer.

Hasta que desaparezca, está disponible en Amazon Prime Video. También está a la venta en Amazon.

Todas las iniciativas que muestra están organizadas en diferentes apartados.

Algunas de ellas no son especialmente novedosas pero otras, a pesar de llevar ya unos años interesado en temas medioambientales, resultan nuevas para mí. Como concepto, o por la evolución que han sufrido.

Agricultura

¿Conocías la iniciativa Incredible edible? Pensando en cómo resultaría implantada a mi alrededor me cuesta creer que funcionara. Pero en Todmorden (Reino Unido) empezaron a plantar vegetales comestibles en las calles del pueblo, y hoy sus calles están llenas de comida, disponible para quien la quiera recoger y utilizar.

Otras iniciativas en esa línea son los huertos urbanos de Detroit, o la permacultura, que muestra cómo un terreno cultivado con medios tradicionales y algo de innovación resulta mucho más productivo que utilizando métodos extensivos, industrializados. Sobrevolando todo, la idea de que una alimentación responsable debería reducir o eliminar el consumo de animales, pues su crianza necesita una cantidad mayor de recursos.

Energía

Partimos, obviamente, de reducir el uso de combustibles fósiles y aumentar la eficiencia energética. ¿Cómo?

Energía solar y eólica sobre todo, pero tambén geotermia (Islandia). Turbinas eólicas que son propiedad de los ciudadanos que, además, obtienen una rentabilidad de su inversión. Ecooo hace algo parecido en España. También hay (que yo sepa) una iniciativa eólica (Eolpop) pero, al ser la inversión necesaria mucho mayor, es más complicado. En Reunión han montado invernaderos bajo placas solares conectadas a baterías.

La bicicleta se muestra como la solución al transporte. En Copenhague reparten el transporte entre un 20% a pie, 25% en bicicleta, 21% en transporte público. Y tienen claro que las infraestructuras configuran el uso. Más carreteras harán que haya más coches, mientras que más infraestructuras ciclistas harán aumentar el uso de la bicicleta. Si hay más espacio peatonal, aumentarán los peatones. Encima, las últimas opciones son las más baratas.

El reciclaje tiene también su espacio. En California es obligatorio, concretamente para las empresas. Se les multa si no lo hacen, y reciben ingresos al hacerlo. Se entiende bien el proceso, y el reciclaje se hace correctamente porque la "basura" en realidad se convierte en bienes valiosos. El compost es uno de los productos estrella, y se vende bien. Las bolsas de plástico están prohibidas.

Economía

Vemos cómo una empresa ha conseguido una gran eficiencia, tanto económica como en uso de material. Intentan consumir materiales residuales y poca energía. Papel reciclado o árboles "responsables", venta de residuos de papel, reducción de cajas de cartón, tintas naturales, reutilización de aguas "grises" con las que riegan plantaciones de bambú, que luego usan para generar calor. Tejado con paneles solares, cubierta vegetal, recogida de agua de lluvia, colmenas... Ecolonomía, lo llaman. Además de bueno para el medio ambiente, es rentable económicamente. Sobre todo, asumen que todo tiene un limite, y que no hace falta intentar crecer sin fin.

La idea que me resulta iluminadora es la de las monedas alternativas. Podría decir que ya oí algo hace años. Bancos de tiempo, con una "moneda" intercambiable por servicios. En este caso el concepto es más generalista. Alrededor de una zona geográfica (un ayuntamiento) han creado una moneda no válida fuera de esa zona. El efecto inmediato es que se impulsa la economía local. Los vecinos gastan esa moneda en los establecimientos locales, al igual que harán los propietarios de estos negocios. El efecto menos obvio es romper la trampa de la deuda, el que sean los bancos los que creen el dinero. Y a la vez, evitar la fragilidad del monocultivo y la tendencia a las crisis. No pretenden sustituir la moneda legal, sino complementarla. ¿Cosa de frikis? El alcalde de Bristol cobra su sueldo en una de estas monedas. En Suiza existe el banco Wir, que emite francos Wir, utilizado como moneda de cambio en una amplia red de empresas. Basilea (¡los del banco de Basilea!) también tienen su propia moneda, el BNB. No es posible usar esta moneda para especular, no proporciona grandes intereses, así que no tiene mucho sentido acumularla.

Democracia

En este caso hablan de Islandia. Tras la crisis de 2008 se plantaron, y no dejaron de manifestarse hasta que consiguieron que dimitieran los políticos que ostentaban el mando. Redactaron una nueva constitución, elaborada por consenso y con transparencia. Esta constitución fue llevada al parlamento; más de un 60% de la población la aprobó en referendum, pero al final el parlamento la rechazó.

Se plantea el sistema de sorteo para elección de cargos. Un ejemplo donde se aplica es en los jurados populares. Se toman en serio su labor, y su veredicto es considerado como muy relevante. En la práctica, proponen un parlamento electo, y un senado cuyos miembros serían elegidos al azar.

En Chennai apareció una iniciativa de gobiernos locales, donde la participación popular tiene gran peso. Cualquiera puede participar, y los planes se elaboran con participación comunitaria. Esa es la forma de que la gente se sienta identificada con dicho plan y participe, tomándolo como suyo. El sistema tuvo éxito, y fue exportado a otros lugares.

Una campaña de promoción adecuada puede generar grandes cambios. El ciudadano informado puede tomar decisiones contrarias a las que tomarían los políticos, o a lo que siempre se ha hecho. ¿Quién diría que la energía solar acabaría siendo tan relevante en Texas, tierra del petróleo?

Educación

Este apartado parece encajar menos, pero de aquí parte todo. El ejemplo mostrado (Finlandia) da a la educación gran importancia, como recurso valioso. La educación se basa en la confianza. No hay supervisiones, o clasificaciones. El tiempo se emplea en enseñar. Profesores muy cualificados, ratios bajos (2 profesores para 15 alumnos). Múltiples sistemas educativos, relaciones de confianza más que de autoridad. Menos mesas y más trabajo en el suelo, colaboración en clase, integracion de varios caminos de aprendizaje (cada alumno aprende de un modo, a un ritmo).

El conocimiento está al alcance de cualquiera. Más que aportarlo, se trata de enseñar a buscar y seleccionar el conocimiento que hará falta en el futuro.

2020/09/04

Reciclar no es bueno

Hace poco he releído lo que escribí sobre reciclaje hace 12 años, sobre cómo hay gente contraria al reciclaje. Y me sorprende la cantidad de comentarios, que no recordaba.

Sigo pensando lo mismo. El orden de las R no ha cambiado:

  1. Reducir
  2. Reutilizar
  3. Reciclar

El problema de sostenibilidad (la falta de ella) viene por dos frentes, el anterior al producto y el posterior. La materia prima o la energía no son infinitas. O bien no lo son tal cual (petróleo, elementos "raros" como el indio o el estaño), o conseguirlos requiere tiempo, esfuerzo, u otros aportes (madera).

Una forma fácil de entenderlo es que si el planeta NO es infinito, lo que contiene tampoco puede serlo, salvo que consigamos algo externo (energía solar), o vayamos reponiendo a un ritmo igual al de consumo.

Para evitar el problema del planeta finito la mejor opción es, obviamente, reducir. Menos productos fabricados, menos consumo del planeta. La tendencia lo pone difícil: la mayoría de productos que compramos, a costa de ser más baratos, son menos duraderos. A veces, paradójicamente, parte de su bajo precio implica que viajen de un lado a otro del mundo. Aunque sea ir contra corriente, pensando un poco, algo se puede hacer.

Cuando un producto llega a su fin y toca adquirir otro, tal vez no haga falta eliminar el antiguo. Recuerdo que en mi infancia era totalmente normal heredar ropa de hermanos, primos o incluso vecinos. Los electrodomésticos se reparaban. Hoy es difícil, aunque ya está en marcha una ley que garantiza, en Europa, el derecho a reparar en ciertos casos.

Un modo de reutilización con nombre propio es el que formaría parte del llamado Feísmo gallego, consistente en tomar elementos cotidianos y reutilizarlos para otros fines. Muy criticado, pero con su punto lógico, como dice este artículo ( ¿Feísmo gallego? No son chapuzas, es reciclaje).

Sin llegar a extremos, elementos cotidianos pueden ser útiles para hacer juguetes (ejemplo aquí, por mucho que, aunque hable de reciclar, en realidad no se recicle nada.

Sólo en el último caso llegaríamos a reciclar. Aunque si escuchamos por ahí es la panacea, en realiad es la última opción. Tenemos algo que no se puede usar más, ni para aquello que lo compramos ni para otra cosa, solo cabe deshacerse de ello. Al menos habrá que intentar que parte de las materias primas o incluso de la energía empleadas en su construcción no se pierda. Aunque para conseguirlo hará falta emplear esfuerzo y energía, e incluso más materias primas. La otra ventaja es que el montón de basura (que ocupa sitio, no olvidemos, en un planeta finito) crezca lo menos posible. De nuevo el problema del planeta finito, esta vez en el otro frente, el posterior al producto.

Esta parrafada está mucho mejor contada en el vídeo La historia de las cosas o el libro. Buscando esta referencia me encuentro con que todo esto ya lo conté. Desde otro ángulo y con más enlaces, así que quizá quieras releerlo.

En fin, que reciclar, eso tan maravilloso y que salvará el medio ambiente, en realidad es la peor de las tres opciones. Pero aún peor es no hacerlo, quizá no tanto por la recuperación, sino sobre todo por la montaña de basura, que nunca es suficiente.

Y aunque casi parezca una segunda parte de este post, no puedo dejar de hablar del negocio que representa el reciclaje (o lo que sea). En España tenemos a Ecoembes, y a su prima Ecovidrio. Uno puede suponer que tras ellas habrá algún comité ecológico, alguien cuyo interés sea proteger el medio ambiente. Si entramos en la web de la primera todo parece maravilloso, aunque no hay que buscar mucho; de este ejemplo o este otro viene la mayor parte de la información siguiente.

Dado que su negocio es reciclar, no les interesa que los envases se puedan devolver para su reutilización, y tampoco reducir su cantidad con un envasado más racional. Más allá de cómo realice su labor (sus informes no parecen nada claros) puede tener un conflicto de interés en cuanto a cuidar el medio ambiente. De sus muchos ingresos, partes importantes van a los ayuntamientos (que no le pedirán muchas cuentas mientras les lleguen) o a promover estudios o conferencias (con la condición de que no sean críticos, y no promuevan el retorno de envases)

Aunque es una sociedad anónima sin ánimo de lucro, entre sus accionistas se encuentran grandes envasadores: Unilever, Coca Cola, Procter & Gamble, Bimbo, Campofrío, Codorniú, Colgate, Danone, Freixenet, Gallina Blanca, l'Oreal, Nestlé y PepsiCo. Tampoco parece que su mayor interés sea la protección medioambiental, sino abaratar su producción.

De Ecovidrio parece que se habla menos. Puede que al ser un residuo más específico y con una capacidad de reciclado muy alta haya menos cosas extrañas. Aun así, no está gestionada por ecologistas. Su propia web nos dice que su gobierno corporativo está formado, resumiendo mucho, por productores de vino y empresas cerveceras. Supongo que cuando necesiten botellas, se harán precio de amigo por el nuevo vidrio.

2020/01/11

Cine, música y literatura

Esta es una historia de cómo surge algo a tu alrededor, va aumentando, pero no te das cuenta hasta pasado un tiempo importante.

Soy espectador habitual de cine y, aunque no vea todo lo que se estrena, estoy más o menos al tanto de las novedades.

Pues bien, voy a hacer memoria de algunos títulos más o menos recientes (del año pasado, quizá incluso del anterior), según se me van ocurriendo:

¿Véis algún patrón? Son las que recuerdo sobre la marcha, puede que haya más. Por otro lado, pensaba que En la cuerda floja, que vi también este año, era más reciente. Pero vamos, que hay unas cuantas. Pero es que este año parece que han encontrado filón...

Una anécdota: cuando vi Yesterday, me resultó curioso el personaje de Ed Sheeran. No le conocía de nada, pero por el papel que hacía, podría ser famoso. Y me puse a ver qué cantaba, y oye, me sonaban unas cuantas. Lo cuento por casa. Pero es que al poco rato vi Bridget Jones Baby, y vuelvo a verle, y nos echamos unas risas. Y para rematar Google, que está en todo, va y me empieza a mostrar publicidad de sus conciertos :)

Por otro lado, aparte de la música, está la literatura:

Y estoy bastante seguro de que había más, pero se ve que me han dejado menos huella. La verdad es que, de estas tres, no he visto ninguna.

¿Recuerdas alguna otra?

2020/01/05

El ciego vandálico

Hace unos días publicaba alguien un hilo en Twitter. Hablaba de cómo en un barrio en el que resulta difícil aparcar siempre hay dos huecos libres.

¿Por qué? Pues por los huevos que le echa un ciego que, supongo, harto de no poder salir de su casa, la toma con los coches que encuentra en esas plazas. Limpiaparabrisas, retrovisores... son presa de su ira:

Un señor mayor invidente que pasa por allí temprano y, si se encuentra un coche en su camino, lo revienta. Lleva un bastón con una bola para esos efectos el muy cabrito.
Su tono, así como el de las respuestas, oscila entre lo comprensivo y lo indignado.
  • No, no, al aparcar ahí no se comete ilegalidad alguna más que taparle a él su sitio natural de paso.
  • ¿Y nadie le ha dado nunca una manita de hostias? Aplaudo la tolerancia y respeto por las tradiciones de tu barrio
  • ¡Qué va, la gente le ríe la gracia!

Mi impresión: aunque hay cierta atracción para lo segundo (quién es ese señor para tomarse la justicia por su mano), me pongo al final al lado del vandalizador.

Al margen de la legalidad que impediría aparcar (hay un rebaje de bordillo, es una esquina), basta con ponerse en el lugar del problemático vecino. No me resulta difícil a la vista de la fotografía.

Hoy había un sitio libre, entre el coche negro y el gris, aunque no es lo habitual. Los huecos de los que hablamos son el que se ve enfrente y el que está al lado de la moto.

Si tapamos esos huecos, ¿por dónde salir? No sólo él, también cualquier que vaya en silla de ruedas, con un carrito... Es fácil preocuparse por aparcar y no pensar en las posibilidades de que a otras personas se les esté haciendo la puñeta por ocupar el sitio que les pertenece.

2019/07/27

El feminismo de nuestros días

Mucho ha cambiado el mundo con respecto a la igualdad entre hombres y mujeres. O tal vez debería decir con respecto al feminismo que, según a quién preguntes, es lo mismo o no.

Mi postura personal siempre ha sido, y sigue siendo, a favor de la igualdad. Asumiendo las diferencias, como las asumimos entre personas del mismo género, por supuesto.

Ojo, que mi apuesta por la igualdad ha dado lugar a comentarios cínico-irónicos de por qué un hombre no está obligado a pagar la cuenta por el hecho de serlo, o a dejar pasar a las mujeres primero, o a abrirles la puerta. Eso también es igualdad, ¿no?

Pues nada, desde hace un tiempo asisto, algo patidifuso, a una radicalización progresiva del feminismo, eso que quienes lo esgrimen te dirán que es la búsqueda de la igualdad, y que a mí me parece más lo de visto lo de la manada, TODOS los hombres son, presuntamente, violadores.

Hay sus términos medios, claro. Están las discriminaciones positivas. Aunque no son algo igualitario, cuando algo está demasiado abajo, hay que pegarle un empujón. Pueden tener sentido.

Y ahora dejo las teorías para hablar de dos experiencias en dos momentos distintos, que tienen en común la situación: un evento al que acudí a través de Meetup, o tal vez Eventbrite; en ambos casos, charlas en un contexto técnico y, ahora que lo pienso, con matiz feminista.

La primera tenía como título "El hombre pisó la luna, pero gracias a la mujer" (era esta charla, aunque fue en un lugar con menos público).

En resumen, se pretendía mostrar como en la historia de la tecnología y la ciencia (STEM), al contrario de lo que parece, ha habido mujeres. Cómo la informática, en sus orígenes, era cosa de mujeres. Y cómo ahora esas carreras parecen poco atractivas a las que han de elegir su trayectoria profesional, y lo que podríamos hacer para cambiar esa percepción.

Me pregunto, realmente, por qué les resultan poco atractivas. ¿Educación? ¿Desmotivación por sus referentes? En fin, puede que con reservas, pero me parece bastante razonable.

Otra cosa de la que se habla son los eventos (tecnológicos) exclusivos para mujeres. O los que no son exclusivos, pero que incluyen espacios seguros, sólo para ellas. Esto me resulta tan novedoso que no puedo menos que preguntar al respecto y mostrar mis dudas sobre la necesidad real de éstos.

Y entonces, no sé si directamente o tras una respuesta, la ponente empieza a hablar de que yo soy un hombre, blanco, heterosexual (¡como si lo supiera!), con la ventaja que eso supone para mi, etc. En fin, yo, con la idea que tengo sobre mí en este tema, ¡sintiéndome atacado como si fuera el enemigo!

Mi sorpresa fue tanta que fui incapaz de articular una respuesta, mientras pensaba "Esto no puede estar pasando".

La otra es más sencilla. En este caso, el evento era de la serie "Girls in Tech", aunque en su convocatoria indicaba que no era exclusivo. Las charlas, de índole más o menos técnica, no tocaron el tema. Después de las mismas hubo algo de picoteo. Una de las organizadoras estaba delante de mí, abriendo una botella de vino, pasando algunos apuros con el sacacorchos. Le ofrecí mi ayuda y la rechazó: puedo sola, soy autosuficiente.

Pues vale. Me imaginé a un niño que, cuando le intentas ayudar, lo impide, puedo yo solo. Que oye, volviendo al ejemplo de antes, me parece muy bien que no esperes que te abra la puerta; pero si te la abro, entiende que sé que tampoco te hace falta.

En resumen:

  • Lo de la igualdad es más sencillo de lo que parece (como concepto, otra cosa es implantarlo)
  • Lo del feminismo no es tan blanco-o-negro como lo pintan
  • El feminismo activo debería cuidarse de generalizar. Ni todos los hombres estamos en el bando contrario, ni todas las mujeres en el suyo

Ahora alguien me llamará simplista por haber hablado de hombre y mujer, como si no hubiera más géneros, identidades sexuales, o lo que se te ocurra. Entiéndase que, desde mi igualitario punto de vista, todo eso me importa poco. De las dos opciones, elige cuál representa mejor tu papel de víctima, y siéntate a gusto allí. Luego, vuelve a leer este post.

Para terminar, y ya fuera de lo personal, unos enlaces interesantes (en inglés).

La igualdad de género (según el país en el que vivas) puede variar mucho. Pues bien, a menor igualdad, mayor equilibrio de género en STEM. Y a mayor igualdad en la sociedad, menor preferencia por este tipo de carreras. Cuando pueden elegir, las mujeres buscan otras trayectorias profesionales.

Desde hace unos años se está hablando del Currículum ciego, esto es, sin nombre, foto o edad. Esto, en teoría, debería contribuir a la igualdad de oportunidades, haciendo que el primer filtro no dependa de esos parámetros. Hace pocos días leo un artículo donde cuentan que el curriculum ciego perjudicó a las mujeres. Puede que en Australia haya una idea de favorecer a las mujeres, por lo de la igualdad y tal, y al no tener esa información, la elección se basó en datos puramente "técnicos". Y no digo más.

Buscando alguna referencia sobre el tema de eventos exclusivos o espacios seguros encuentro esta sobre el evento que organizó Gaming Ladies en la sede de King. Y la verdad, me hace replantearme mi postura sobre su utilidad. Hay gente muy chunga por ahí...

2019/06/06

Señales y coches autónomos

Este post es atípico. En general reflexiono sobre hechos, noticias, añadiendo reflexiones propias. En este caso, es al revés: a partir de una idea pequeña, me dedico a fantasear. El resultado es menos estructurado, pero espero que igualmente interesante.

Hace unos días tuvo lugar el Pint of Science de este año, y entre otras me apunté a la charla titulada Conducción autónoma: ¿intuición o seguridad?, impoartida por Jorge Villagra, de Programa AUTOPIA. Jorge habló de los retos que supone el desarrollo de esta tecnología, y de que no está tan cercana como podría parecer.

Entre otros problemas hay uno muy familiar para cualquiera que haya leído algo sobre machine learning: los algoritmos saben reconocer los elementos con los que han sido entrenados. En este caso, pueden reconocer las señales de tráfico en una fotografía, y saber además de qué señales se tratan... siempre que sean las originales.

Uno de los ejemplos que mostró (incluido junto a otros en este artículo [pdf]) muestra lo sencillo de la tecnologia necesaria para confundir a estos algoritmos:

La señal de la derecha se reconocía como de velocidad limitada a 45.

En el turno de preguntas, alguien habló de la posibilidad de añadir códigos QR a las señales, lo cual facilitaría mucho su reconocimiento. No recuerdo si hubo alguna discusión sobre la posibilidad, pero se trata de una idea en la que no había pensado y que me resultó llamativa. Pero claro, al final es algo que está ahí, a la vista, por lo que es manipulable. ¿Qué ventaja habría? Pero sobre todo, ¿qué inconvenientes? Y ahí es donde me surgen las ideas.

Sin pensar mucho, parece obvio que los códigos deberían incluir redundancia, de modo que por lo menos sabríamos si el código que hemos leído es correcto o no, evitando la posibilidad de entender otra cosa. Si un pajarito hizo de las suyas y hay más blanco o negro de lo previsto, o conseguimos leer el código porque contiene varias copias de la información, o sabremos sencillamente que algo no ha ido bien.

Parece fiable. Pero claro, ¿y si alguien copia el código QR de la señal de 45 y lo pega en la de Stop? Como para fiarnos... habría que conseguir que los códigos no se puedan pasar de una señal a otra.

Una posible opción sería incluir la posición de la señal (coordenadas geográficas) dentro del código. Habría que admitir cierta imprecisión, pero mejora bastante: al menos podría valer para casos con muy poca densidad de señales. Pero aun así, puedo encontrar señales distintas en un metro cuadrado, y nada me impediría cambiarlos entre ellas.

Lo ideal sería que las señales tuvieran un número de serie, conocido por los sistemas de navegación. Bastante complejo, e igualmente manipulable; al menos se podría contrastar con el reconocimiento clásico (o con ayuda de un pasajero) y avisar de una señal errónea, para que con suerte alguien fuera y corrigiera el problema cuanto antes.

Y al menos, al no haber dos códigos iguales (tipo de señal + nº de serie + verificación) ganamos bastante. Si añadimos un sistema capaz de recibir información de los coches y detectar códigos repetidos, aún mejor.

Otro problema, en cualquier caso, sería que se podrían crear códigos nuevos y pegarlos en las señales. ¿Cómo distinguir los buenos de los malos? Se me ocurre en este caso firmar los datos anteriores con una clave secreta oficial, de la DGT, o de algún organismo internacional. El coche tendría la clave pública correspondiente, por lo que podría verificar su autenticidad por sí mismo.

Y por último, o tal vez para empezar, estos códigos podrían estar impresos con tinta infrarroja. Aportaría bastante seguridad (más complicada de falsificar) y además sin interferir en el aspecto de la señal.

2019/01/27

Taxis y VTC

Cómo será la cosa que, con lo poco que escribo, me haya lanzado de nuevo. Como usuario no puedo aportar mucho; uso muy poco taxi (del tipo que sea). Pero bueno, para empezar, pongámonos en situación.

Paro patronal

En Madrid y Barcelona, los taxistas llevan de paro patronal más de una semana. Ven que su negocio peligra, al aparecer una competencia que, con menos obligaciones, puede ofrecer igual o mejor servicio.

Los taxistas, para dar el servicio que dan, han de tener una licencia municipal, que les permite hacerlo y, a la vez, les impone una serie de condiciones; la más visible es el precio, y supongo que habrá otras de índole organizativa (días de libranza) o técnica.

Sus argumentos son que están regulados y ofrecen un servicio que cumple cierta normativa, algo a lo que los VTC no están sujetos. Además, su argumento real, que a veces expresarán y otras no, es que la inflación de las licencias habrá llevado a muchos a pagar un dineral por algo que los VTC no necesitan.

Los VTC, sin embargo, se dejan defender por sus usuarios (la razón de su éxito). Los argumentos más vistos son que el conductor va impecablemente uniformado y que les ofrece una botella de agua. O el sistema de valoraciones, que premia a los mejores conductores. También se habla del precio, aunque por lo poco que he mirado no he visto mucha diferencia. Otra razón relevante es que al montarte en el taxi ya sabes cuánto te va a costar el viaje.

¿Qué dice la ley?

Me resulta complicado encontrar referencias legales específicas para VTC que me permitan averiguar cuál es la situación actual. Entre otras, están el RD 1211/1990 (regula los Transportes Terrestres, en general), la del RD 1057/2015 que modifica la anterior, el RDL 13/2018 (que dice poco, salvo que hace competentes a las comunidades autónomas en este tema) y referencias varias como la de las peticiones de la CNMC de nuevas modificaciones, que ya no sé muy bien en qué quedan. La página más completa es ésta, aunque siendo de CNT Taxi y no aportando enlaces a fuente oficial tal vez haya que leerla con reservas (no sé si contiene todo lo anterior).

Los VTC existen desde hace mucho; los usaban los hoteles para recoger a alguien en el aeropuerto, o podías llamar a una empresa que te ofrecía ese servicio a tu llegada. O una aseguradora, para llevarte a casa cuando tu coche te dejaba tirado y se lo llevaba la grúa. O una empresa, para transporte de sus empleados, por poner sólo unos ejemplos. Parece que nadie se acordaba mucho de ellos, siendo un sector que, desde luego, no era competencia de ningún otro. El ya citado RD 1057/2015 dice:

A tal efecto, el contrato de arrendamiento de vehículos con conductor deberá haber sido cumplimentado previamente a que se inicie la prestación del servicio contratado, debiendo llevarse a bordo del vehículo la documentación acreditativa de dicha contratación, conforme a lo que se determine por el Ministro de Fomento.

Los vehículos adscritos a las autorizaciones de arrendamiento de vehículos con conductor no podrán, en ningún caso, circular por las vías públicas en busca de clientes ni propiciar la captación de viajeros que no hubiesen contratado previamente el servicio permaneciendo estacionados a tal efecto.

En definitiva, los VTC prestan un servicio contratado con antelación entre dos entidades privadas, sin ninguna Administració de por medio. Pero las apps permiten un resquicio legal, que es realizar esa pre-contratación casi en tiempo real, equiparando el servicio al del taxi "oficial".

Propuestas sobre la mesa

En Cataluña se está hablando de que el servicio de VTC no podría prestarse hasta 6 horas después de su contratación. El sector de VTC dice que eso llevará a su desaparación. Precisamente una norma que haría que se cumpliera, si no la letra, sí el espíritu de la ley.

También he leído otra propuesta, que el coche que atienda una petición debe estar a más de 300 m. Esto último sería absurdo, salvo por que el resquicio legal ha degenerado, y los VTC se ofrecen a sus posibles clientes sin más, sin app de por medio y, además, de forma claramente contraria a lo regulado. Curiosamente no gusta ni a los taxistas (no aporta nada) ni a los VTC (no sé si por mantener su postura de enfado, o porque en realidad sí les afectaría).

Y, ¿cómo resolvemos todo este tinglado?

La primera opción, que contentaría a los VTC (supongo), sería modificar la ley para equipararlos, al menos hasta cierto punto, con los taxistas. Obtención de cierta licencia municipal, o del ámbito que sea, obligación de revisiones técnicas, etc. Para operar en condiciones similares sería lógico regular también el precio (igual esto no gusta tanto).

El inconveniente que les plantearía a los taxistas es que, en general, han pagado un dineral por la licencia, un papelito que les permite ser parte de un oligopolio, precisamente el objetivo de los afines a los VTC. Es obviamente un tema polémico, pero las licencias en su momento fueron expedidas por los ayuntamientos a un precio "simbólico" y es la inflación la que les ha dado unos precios irreales. Se han comprado y vendido en un contexto de libre mercado, y pedir ahora a las administraciones que mantengan su valor (y por tanto su precio) no parece muy justo.

A este respecto ocurre algo gracioso: resulta que con las licencias VTC está ocurriendo lo mismo. Esto tiene relación con la restricción de "1 licencia VTC por cada 30 de taxi"; al crearse escasez de licencias, sube su precio.

¿Cómo hacemos que no vuelva a ocurrir?

Un primer objetivo sería impedir la inflación por escasez? Si asumimos que el número de licencias será limitado, el organismo competente debería fijar un precio, que se podría actualizar con la inflación, y sería el único "vendedor" posible de dichas licencias. Los licenciados deberían devolverlas cuando cesara su actividad, y podrían perderlas en caso de ciertas infracciones, impagos de tasas... Quien quisiera una de estas pasaría a una lista de espera, y se le adjudicaría una cuando hubiera disponibilidad.

¿Cómo evitar el mercado secundario? Si se detecta que alguien está explotando una licencia ilegalmente (por figurar a nombre de otro, porque la relación entre el conductor y quien posee la licencia no entra dentro de lo permitido), se recuperaría y se asignaría al primero de la lista de espera.

¿Y cómo evitamos la depreciación súbita de las licencias actuales? Si hubiera que hacerlo (lo cual es cuestionable), se podría fijar el esquema anterior dentro de un plazo determinado, de modo que fueran perdiendo valor progresivamente, al saber que (por ejemplo) en 25 años su precio sería el oficialmente fijado.

¿Y lo de las flotas?

Otro tema polémico es que si las licencias VTC están acaparadas por una serie de personas, que si se han enriquecido injustamente... Lo de la riqueza tal vez se resuelva con la medida anterior.

Sí veo una diferencia importante entre ambas partes, no tanto en la actualidad, sino con el sector del taxi tradicional. Durante mucho tiempo el taxista era un trabajador autónomo en toda su extensión. Pagaba una licencia, compraba un coche y lo explotaba sacando un beneficio. Al subir el precio de las licencias (o simplemente por aprovechar), la licencia y el coche hacen turnos, empleando a otros conductores (autónomos o no).

Diría que esto ocurre aún más con los VTC. Pocos conductores son dueños de licencia y coche, sino que trabajan para alguno de los acaparadores de licencias. Como al final son cuatro, su poder para fijar salarios es grande. Legislar sobre los tipos de contrato permitidos podría servir. Un precio limitado para las licencias cambiaría también todo.

Pero con las VTC hay otro problema. Si un conductor no puede salir a la calle a buscar clientes, depende de una empresa que se los mande. Las opciones actuales son Uber, Cabify, y tal vez algún otro. Siempre estaría la opción que ya usan los taxis, los "Teletaxi" (contratación por teléfono), tal vez modernizados con su propia app.

Tener a todos por la calle buscando clientes puede ser caótico (aparte de la contaminación asociada). En Madrid es así, en otros lugares no es posible tomar un taxi fuera de las paradas habilitadas. Sería una opción.

¿Y en otros sitios, cómo lo hacen?

Se me ocurre que la coexistencia de taxis públicos y privados no es nueva. Me he acordado de lo que escribí sobre GreenTomatoCars, y recuerdo también haber visto sobre el terreno que en Londres hay taxis de los dos tipos. Releyendo el citado post veo que su funcionamiento sería acorde al de los VTC. Pero el artículo es de hace 11 años. Me alegra ver que siguen existiendo, y veo que ahora tienen su propia app. Ofrecen un servicio diferenciado, y parece que no les va mal.

Durante toda la polémica actual no he visto ninguna referencia a cómo se ha resuelto este problema en otros países. De hecho, si junto las ideas de que Uber nació en Estados Unidos y los taxis amarillos de Nueva York.. ¿no hubo conflicto? ¿Cómo se resolvió?

Acabando

Quizá lo que me ha llevado a escribir este post ha sido el deseo de reflexionar sobre este lío, de poner sobre la mesa mis ideas al respecto (y ordenarlas un poco, de paso). Siento que me ha quedado muy largo, y no todo lo ordenado que me gustaría.

Me encantaría ver comentarios que corrigieran o ampliaran las ideas que he plasmado, siempre en un tono constructivo.

¿Algo que aportar? ¡Escríbelo!

2017/08/29

¿Hasta cuándo te acompaña un apodo?

Aunque ya no es lo que era, aún le queda mucho de pueblo. Como es habitual en los pueblos (cada vez menos), hay gente a quien no se la conoce por su nombre, sino por su apodo. Éste puede venir de la familia, de los padres, de la calle en la que viven, su profesión o una característica física. De todo hay.
Lo que no varía es la fuerte vinculación del apodo con la persona, tanto que te acompaña hasta el fin de tus días:



La otra cosa curiosa de los pueblos es, precisamente, encontrarse estas esquelas por la calle, en las paredes, en las tiendas. Son los restos que quedan de cuando uno conocía a la gente del pueblo, y los demás, para bien o para mal, lo conocían también a uno.

¡Descansen en paz!

2014/09/27

Carnet A2 y los grupones

Caray, decía en el post sobre los grupones que iba a hablar sobre cómo me había sacado el carnet de moto, ¡y ya han pasado 2 años y medio!

Aunque la intención empezó siendo ver qué hay tras estas ofertas, el resultado puede valer para cualquiera que quiera ver lo que implica sacarse este carnet, el A2. Desde hace poco más de esos dos años y medio, si uno quiere conducir motos de más de 125cc ha de sacar este carnet, con el que podrá llegar hasta más o menos 500cc (según la moto, pues el límite es por potencia). Tras dos años con este carnet podrá sacar el A; pero eso lo contaré en otro post (espero que antes de 2 años).

Es posible que haya habido cambios en este tipo de grupones, pero sospecho que más o menos serán iguales. Hace algún tiempo guardé uno, con idea de escribir esto. En resumen, la oferta decía:

49€ en vez de 405€ por obtener el carnet de moto A2. Incluye material, examen teórico y prácticas.

Incluye matrícula, libro y test de examen, test online y examen teórico, y 6 clases prácticas de 30 min

Ahora mismo echo un ojo y encuentro muchas ofertas, la mayoría algo más baratas, pero donde más diferencia hay es en el supuesto precio original. Veo que algunas incluso sustituyen en algunas clases la moto por un simulador.

En fin, allá vamos. La autoescuela era una de estas que tienen "oficina" en múltiples sitios, y como una de ellas me quedaba cerca del trabajo, me pareció bien.

Fui a hacer la matrícula. No sé si hice algún test, porque a partir de ahí los hice por internet. Creo que en una página pública, ni siquiera en una de la autoescuela.

Podría decir que pasé poco más por la autoescuela, sólo a pagar. Las clases teóricas eran en Vicálvaro (para mí, a freír espárragos). Salvo algunos días en que, por fiestas del barrio, la zona estaba ocupada y tuvimos que ir cerca del barrio de la Fortuna (en la otra punta). Y las clases prácticas, ¡a Alcorcón!

Ahora hablaré del aspecto económico. Uno se compra un cupón, qué bien y qué poco me va a costar. De entrada, antes del examen teórico, 127€. 87 de tasas para Tráfico, y 40 a la autoescuela de gestión.

Empecé entonces con las clases. De las 6, creo recordar que 5 eran de maniobras y 1 de circulación. Como las maniobras están ocupadas por la gente que paga "barra libre" y están todos los días, pude dar una a la semana. No me considero torpe, y pagué otras 4, a 22€ cada una.

Ahí llegó el momento de ir a examen. Eso implica otros 40€ de gestión, y la clase del examen en sí, 65€ por 10'.

Superado el circuito, toca circulación. Tras dar la clase incluida y otra más (40€) me voy al examen (otros 40€ de gestión, y 82€ de la clase).

Hasta aquí, sacando todo del tirón, llevamos 482€. Pero a mí me toca suspender. Las clases de circulación me sirvieron para aprender a manejarme entre coches, pero me contaron pocas de las cosas a tener en cuenta en examen. Doble stop, distancia de seguridad... Conducir en coche todos los días desde hace mucho tiempo no sirve.

Así que vuelta a examinarme. De nuevo otra clase (40€), los 40€ de gestión y la clase de examen (82€)... y otra vez a casa con cara larga. Así hasta la 5ª vez, lo que supuso un gasto adicional importante, incluyendo dos renovaciones de expediente. Total, más de 1300€.

Así que ojo con estas ofertas. Haciendo cuentas, puede que ofrezcan cierto ahorro; no sé cuánto cuesta el curso con barra libre de clases, así que no puedo comparar. Pero si uno va con la idea (como iba yo) de pagar el cupón, las tasas y poco más... pues ya veis que no. Mejor preguntar en un par de autoescuelas antes de comprar ningún cupón.

Termino con una frase que me dijo un profesor, bien cierta. Cuando uno está dando clases y piensa que ya podría ir a examen, y le dicen que sería mejor dar más clases, lo primero que se pasa por la cabeza es que recomiendan más clases para que sigas gastando. Pero cuidado: las autoescuelas, como más ganan, es llevándote a examen.

2014/02/20

Voz sobre IP, por fin

Hace tiempo que intento, a ratos, entrar en el maravilloso mundo de la telefonía IP. Maravilloso, al menos, segun lo que se dice por ahí. No ya en medios especializados, sino en otros de carácter generalista.

Recuerdo que hace mucho ya me apunté a PeopleCall, pionero en esto, del que no sé si sigue vivo. En su memoria conservo un handset que regalaban. Creo que la culpa de mi desazón la tuvo, sobre todo, utilizar un Pentium 166 que, tal vez, no estaba a la altura. Del modem de 57Kbps no sospecho mucho, porque entonces casi no había otra cosa.

Mucho después, hace algún año, fue Skype. Como no tengo internet en casa, he podido probarlo de dos formas: con modem (nada de nada) o mediante wifi. El caso es que de este modo, tampoco. No sé si por velocidad, por latencias, o por qué, pero nada.

Y después llegó jajah.com. En la era del asterisk, el SIP, el freeworlddialup, estos ofrecen algo distinto. Ofrecen voz sobre IP, pero utilizando los terminales de la red telefónica habituales.

La historia consiste en que en su página les pedimos que establezcan comunicación entre dos números de teléfono, el nuestro, y el de la persona a que queremos llamar. Jajah nos llama a nosotros (llamada local), llama a la otra persona (llamada local) y nos permite hablar. Tiene el inconveniente de que hay que pagar dos llamadas, así que para muchas llamadas deja de ser rentable.

Pero permite ahorrar teléfono sin tener que depender excesivamente de internet o de un ordenador: en cierto modo hace falta uno, pero sólo para realizar la llamada, no para hablar. Además, puedes usar el móvil para establecer la conexión: con wifi, por supuesto, pero también con WAP, o con aplicación java.

En mi caso, estoy haciendo estos días unas cuantas llamadas a China. La tarifa de fijo a fijo es de 2,67 céntimos / minuto. Más barato que llamar a mi vecino al móvil...


Fast-forward hasta 2024. Seguramente varias de las webs mencionadas no existan. Ahora mismo, la opción que uso para realizar llamadas internacionales es https://nubefone.com. Como el extinto jajah (la web ya no existe) no utiliza datos: usas la aplicación del móvil para llamar, y el servicio te llama primero, y luego al destino.

Por el otro lado, el teléfono fijo que aún algunos conservamos, ya no funciona por hilo de cobre, sino que se enchufa directamente al router. Voz sobre IP para todos, es lo que hay.

2012/08/26

Parques fotovoltaicos, vaya culebrón

A pesar de lo poco que escribo por aquí, hay un tema que no puedo dejar pasar. Hace ya tiempo escribí sobre los parques fotovoltaicos como inversión. Por un lado ofrecen el beneficio ecológico y de apoyo a una tecnología que creo, en el futuro, será una de las que nos permitan mantener el consumo energético actual. Pero en el puro sentido económico, teníamos una inversión con un retorno garantizado por el BOE, de modo que no podía salir mal.

Pues nada de eso. Ya en el artículo que enlazo se vislumbraban nubarrones. El precio garantizado tenía fecha de caducidad, que probablemente se adelantara una vez cubierto el cupo de generación estipulado. Desde entonces no he estado pendiente en exceso. Pero recientemente he visto varias noticias relacionadas con esto. La más sangrante, posiblemente, sea ésta: 200.000 familias al borde de la insolvencia por invertir en fotovoltaicas. La inversión era bastante apalancada, y los préstamos estaban diseñados para una TIR de un 11%. Con las rebajas, la TIR se estima que quedaría en un 7%, insuficiente para mantener flujos de caja positivos. Y claro, aunque dentro de 16 años siga habiendo rentabilidad, el camino es largo.

Se supone que lo escrito, escrito está, y que las leyes no se pueden cambiar cuando a uno le parezca, no al menos de forma retroactiva. Por eso es que los afectados no piensan quedarse parados. Los ‘fotovoltaicos’ preparan más de 50.000 recursos judiciales. Los productores españoles en energía solar fotovoltaica ultiman sus reclamaciones por daño patrimonial frente al Ministerio de Industria, Energía y Turismo, puesto que el Tribunal Supremo admite el cambio retroactivo, pero no se opone a las indemnizaciones derivadas del daño que ocasionan dichas modificaciones.

Por otro lado tenemos declaraciones desde Bruselas. Desde allí advierten de la intervención de la Comisión Europea en la política energética española si las renovables reciben un trato “inadecuado”. Se quejan de la falta de trasparencia, brusquedad y retroactividad de las medidas adoptadas, con el daño que esto produce a los inversores en el sector.

Y ya aprovechan para dar un repaso a las mamandurrias locales, achacando el déficit de tarifa a la compensación excesiva de algunas infraestructuras, tales como centrales nucleares.

Me parece totalmente injusto que se puedan modificar de forma unilateral las condiciones pactadas. Es posible que se pueda decir que mal se puede pagar si no hay de dónde, pero lo mismo se podría decir sobre el déficit tarifario, u otras tantas cosas. Incluso aunque así fuera, el estado sería la parte que incumpliría, y debería negociar con los productores de energía una solución razonable para todos.

Al no hacerlo así está generando una incertidumbre importante. Citando a un diario alemán, ComparaTarifasEnergia dice que el ministro de asuntos exteriores alemán, alarmado por la dependencia de su país del gas siberiano, osa proponer que con parques solares en los países del sur de Europa se podría generar energía de que la se podrían abastecer. Aunque no sean más que palabras, parece una apuesta digna de tener en cuenta. Y aquí, tirándonos los trastos, en vez de poner la oreja...


Añado: más información en este artículo, con detalle sobre cómo la previsión inicial se quedo corta nada más empezar, y lo que vino después.

2012/04/29

Correctores, editoriales, ortografía

Ayer, en la radio, en NEUDC, hablaban del trabajo de los correctores en las editoriales. Sobre cómo cada vez se valora menos su trabajo, hasta el punto de hablar de la leyenda urbana de algunos ebooks donde, cada vez que un lector hace una corrección, ésta se envía a la editorial para sucesivas ediciones. O sea, no hay correctores, que corrijan los lectores.

Yo soy uno de los que valoran la corrección en un texto. Siempre lo he hecho, y más aún desde que mi trabajo incluía tareas como escribir textos y corregir los de otros. Cada uno sabía que los fallos del texto escrito eran trabajo para el siguiente eslabón. Por ello me resulta un poco ambiguo todo el discurso sobre los correctores; me cuesta apartarme de la idea de que un escritor vive del lenguaje, y no dominar la ortografía es tan inconcebible como un carpintero que no sepa usar una lija y entregue sus trabajos... pues eso, llenos de rebabas.

Tal vez haya que asumir que existe gente con cosas que contar, con talento para hacerlo, y que si por tener mala ortografía no escribe, nos perderemos algo bueno. La verdad es que, si fuera mi caso, me buscaría yo mismo un corrector para evitarme la vergüenza.

Sobre la opinión original, estoy de acuerdo en que la corrección no tiene el peso que tenía. Probablemente se deba a que ahora es más fácil y barato editar cualquier documento, se ha trivializado. Cualquiera escribe, y al bajar el coste de la edición, el precio de un corrector significa una porción mayor del total. Cuando encuentro un libro reciente donde se cuida ese aspecto, más que parecerme lo normal, lo valoro especialmente.

Estoy leyendo ahora Peñas arriba, en una edición de hace muchos años, del tipo "Las 30 mejores obras de la literatura universal", encuadernados en cartoné, nada de lo que esperar una calidad sobresaliente. Letra pequeña, papel ya amarilleando. Una impresión no muy favorable cuando lo empecé. Pero, habiendo llegado a la página 150, no he encontrado ninguna errata.

Ayer mismo, para completar la serie de eventos relacionados, me encontré con este cartel mientras hacía la compra. Antes de asimilar conscientemente el significado del cartel, lo primero que pensé es en algún tipo de maridaje entre los dulces y algún vino, tal vez de la zona.

Vale, de acuerdo, no creo que nadie vaya a los supermercados buscando literatura de calidad. Bueno, salvo en la sección de libros; me refiero a los carteles publicitarios, precios, ofertas. Pero, ¿tan difícil es que la persona encargada de preparar los carteles sepa escribir y ponga un mínimo de atención? ¿Que algún encargado, o alguien que sí sepa escribir, pegue un grito y cambien los carteles en no más de un par de horas desde que los pongan a la vista? ¿O, tal vez, es algún truco de marketing, como que la gente pensará que, si ni siquiera saben escribir, venderán más barato?

2012/04/15

Wifi: hay gente pa'tó

Hace ya casi un año que vi este anuncio pegado en las paredes cercanas a mi casa. Me llamó la atención por varias cosas: publicidad engañosa (¿para siempre?), y actividad, si no ilegal, poco ética. Así que foto al canto, material para escribir un poco. Pero la dejé ahí, abandonadita, y otros la colgaron en la red antes que yo.

Hace poco he visto, de nuevo en los alrededores, este otro anuncio. Y aún no lo he visto en internet... Lo primero que pensé es que, al saturarse el mercado para los servicios de hace un año, los mismos habían cambiado el producto y ahora se dedicaban a deshacer lo que hicieron. Pero no, a no ser que hayan cambiado de nombre y teléfono, parece que no son los mismos.

Pensándolo bien son mercados complementarios, así que el trabajo que haga uno puede significar encargos para el otro...

2012/04/14

Cultura traigo, oiga...

Los que recuerdo como clásicos son el chatarrero, el colchonero lanero y el tapicero. Viajan en una furgoneta, altavoces sobre el techo, y recorren el barrio o el pueblo anunciando su producto una y otra vez.

Hoy, por primera vez, encima de la furgoneta usada para colocar los carteles del teatro municipal, unos altavoces invitaban, sobre música de actualidad, a disfrutar de la mejor oferta cultural. ¡Este fin de semana, ven al Rabal! ¡Pinto es cultura!

2012/03/25

Grupones, año y medio después

Hace casi año y medio leí sobre los "grupones", páginas como la de Groupon y las otras que surgieron casi a la vez. Pronto me apunté a ellas también, Groupalia y LetsBonus, para comprar ofertas concretas.

Originalmente, el planteamiento de estas páginas es interesante. Parece razonable que, si se consigue juntar a una cantidad de personas que quieren comprar algo, se pueda negociar un buen precio. La forma de llevar esto a la práctica es un poco al revés: las páginas eligen un producto, y negocian un precio a cambio de garantizar un número mínimo de compradores. Lo ofrecen, y una vez que lo "compra" la cantidad correspondiente de personas, la oferta se hace efectiva. Claro está que las ofertas son "genéricas", pues no las confeccionan los compradores, sino que deben adaptarse a las que aparecen.

En todo este tiempo he comprado ofertas de muchos tipos: comida (sobre todo), masajes, lavados de coche, estancias de hotel, teatro, "cacharritos" (teléfonos, tazas de Vistaprint, un casco de moto...), cursos de cocina, y carnet de moto (de esto hablaré en otro post).

Las experiencias han sido bastantes variadas. Quizá las de teatros son las más previsibles: la obra es la que es, pero a menor precio. Los "cacharritos" rara vez son contrastables en internet, por tratarse de modelos específicos. Por suerte, no he tenido problemas. Únicamente en el caso del casco, de haberlo podido probar, habría elegido una talla distinta. En principio es un problema de cualquier compra por internet, pero se complica un poco: tú compras el producto al intermediario, que (previo encargo) ha comprado el casco al proveedor. ¿A quién le pides cuentas? El intermediario ha servido lo que pediste, así que poco se puede hacer. Y el proveedor no te ha vendido nada, así que tendrás que tener mucha suerte para conseguir un cambio, no digamos un reembolso.

La mayoría de cupones son intercambiables por servicios (masajes, lavados, pero también restauración). Los cupones tienen una caducidad, de modo que hay que reservar y, cuando haya disponibilidad, canjear el cupón. ¿Qué ocurre? Que uno se compra el cupón, luego no acaba de encontrar el momento para canjearlo, y cuando se acerca la fecha de caducidad ya no hay disponibilidad.

Esto me ha ocurrido en varias ocasiones. Las soluciones (por parte del prestador del servicio, o del intermediario) han sido ampliar el plazo, o bien reembolsar el importe del cupón. En el segundo caso, en vales para la página correspondiente, a gastar en un plazo determinado.

Los cupones de restauración (la mayoría) me han llevado a sitios de lo más variado, a los que no habría ido de otra manera. Algunos de ellos los tengo anotados como sitios a los que volveré, en uno u otro momento. Otros son interesantes en cuanto a la relación calidad/precio, pero no me plantearía visitarlos sin cupón. Y luego están otros con los que nos hemos echado unas risas.

Como ejemplo, en uno de los últimos, mi pareja y yo consumimos las dos hamburguesas + botella de vino incluidas en el cupón, y terminamos pidiendo un menú del día a compartir, para conseguir salir comidos. La hamburguesa, claro está, no se parecía a la de la foto.

A la hora de elegir los cupones hay que tener en cuenta una cosa: la publicidad vende expectativas. Cuando lees la descripción del cupón, en tu cabeza aparece la imagen que quieres. La publicidad despierta tu imaginación. Pero sólo vale lo que está escrito, por lo cual hay que leer detenidamente, y no dejarse llevar. Recuerdo una oferta para una hamburguesa con salsa de boletus por un euro. Se obligaba a consumir un entrante por persona; claro, siempre pides algo de beber, y posiblemente un postre. La comida te podía salir por 15 euros. O tu concepto de maravilloso, magnífico, completo, u otros adjetivos igual de subjetivos y ambiguos, no es igual que el que tiene el autor de la publicidad. Y si ves lo que has comprado y te parece poca cosa... bueno, en la publicidad ponía que era maravilloso, pero qué le vamos a hacer.

Desde el punto de vista de los establecimientos, la cosa está dividida. Por lo que he podido leer en algunas webs, se presiona para que las ofertas sean realmente buenas. Y de lo que paga el cliente, entre un 25 y un 50% se lo queda el intermediario. Por tanto, quien presta el servicio cobra una cantidad bastante baja. ¿Y dónde está el beneficio? Tendrá que conseguir fidelizar al cliente mediante un buen servicio, consiguiendo vía libre para enviarle publicidad directamente, obligando a pagar precio estándar por otros elementos (como el entrante o bebidas que decía antes), o bien simplemente consiguiendo el cliente en caso de negocios con alto coste fijo y variables muy bajos (por ejemplo, para un balneario, que vaya un cliente más representa un coste mínimo). Y además, con exclusividad (si se ofrecen a través de una de estas páginas, no pueden ofrecerse a través de ninguna otra durante un tiempo.

En resumen: para los vendedores, una posibilidad de dar a conocer su negocio. Con poco beneficio, pero la publicidad tampoco es gratis. No interesará a todo el mundo, pero se puede evaluar.

Y para los compradores, una oportunidad interesante siempre que se lean bien los anuncios, que no se acaben comprando cosas que no se comprarían de otro modo, y que se tenga en cuenta los vales sólo se pueden utilizar a partir del día siguiente de comprarlo, cuando el impulso que nos llevó a comprarlo tal vez ya se fue.

2012/03/21

Sociedad Pública de Alquiler, descanse en paz

Hace unos días que la portavoz del gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, dio la lista de empresas y organismos oficiales que iban a desaparecer, en virtud de un esfuerzo ahorrador que ya podía haber aparecido hace tiempo.

Entre estos organismos estaba la Sociedad Pública de Alquiler, mencionada por aquí en alguna ocasión. Como tantas otras veces, su cometido es razonable sobre el papel, pero luego el funcionamiento deja luego bastante que desear.

Como muestra, este artículo que he encontrado de rebote. Cierto es que quien lo escribe es parte interesada, pero los datos son contrastables. Como resumen, una cuenta: si asumimos que su capital actual es 0 y dividimos el presupuesto inicial (20 millones de euros) entre el número de alquileres que han gestionado (19.038), obtenemos una pérdida de 1050 euros por alquiler. No de ganancia, ojo, de pérdida. Cabe suponer que conservarán cierto capital, pero también lo es que en 2008 estuvieron en quiebra y hubo que meter más dinero, así que lo mismo es incluso peor.

2011/04/24

¿Evolución o molestia?

Benedicto XVI, hoy, aprovechando el domingo de Ramos:

Si el hombre fuese solamente un producto casual de la evolución en algún lugar al margen del universo, su vida estaría privada de sentido o sería incluso una molestia de la naturaleza
¿Y si, en efecto, el hombre es una molestia para la naturaleza? Uso "para" como juraría haber oído, y dado que no puedo entender el sentido de la frase con "de": de la naturaleza, ¿para quién? ¿Para los animales, por ejemplo?

2011/04/23

Los badenes se vuelven razonables

Hace un tiempo que leí un post (¿éste, tal vez?), cuyo título era algo así como "El 70% de los badenes son ilegales"; amparándose en una reglamentación que estipulaba que deben tener una altura determinada, una pendiente determinada, una relación entre la altura y el ancho, etc. llegaba a la conclusión del título. En fin, que si uno tenía tiempo y ganas, se podía poner a denunciar.

Hace unos pocos días he visto resurgir el tema con este post. Curiosamente es del 2009, así que a lo mejor es incluso el que vi entonces, y gracias a Meneame ha vuelto a aparecer. El artículo apoya su opinión en normativa de noviembre de 2008 (BOE dixit).

O sea, nada nuevo. Pero lo curioso es que, al poco tiempo de leerlo, encuentro:

  • En la A6, dirección Madrid, creo que poco después de salir del túnel bajo el Puerto del León, lo que llaman "asfalto rumoroso" (o algo así, no recuerdo exactamente), que no es más que lo que proponen en el post que cito. Franjas recortadas en el asfalto, de unos 2 cm cada 30 cm, y a 45º del sentido de marcha. Ruido que invita a reducir velocidad, evacuación de agua, y frenado mejorado.
  • En Pinto, los badenes de la calle Pablo Picasso (vía principal que pasa junto al parque Juan Carlos I) han encogido. No eran de los peores, pero estaban bien. Juraría que ahora algunos han desaparecido, y otros han quedado más en un recuerdo que en otra cosa.

Ahora que huele a elecciones, al segundo caso me pide el cuerpo buscarle otra explicación. Haré por asomarme un día con más calma, porque no se me ocurre cómo lo han hecho...

Ah, también me pregunto por qué no se ve más exploración de soluciones como ésta (de fluidos) o ésta (más sofisticada). Tal vez sea porque quien los paga no es quien los sufre; tal vez, si la gente se anima a denunciar, esto cambie.