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2009/01/23

Simyo, ahora parece que sí

20 de enero: La fase del contacto lateral ya está. Envío un mensaje al Director General contando mis problemas, con un enlace a esta serie de posts.

21 de enero: La responsable del departamento de atención al cliente de Simyo se pone en contacto conmigo.

Me cuentan lo habitual: el problema es que se ha enviado pero, al no poder contactar conmigo, se ha devuelto. No se explica cómo (siendo el envío por Correos) no se deja nota de aviso (sin la cual no puedo recogerlo), ni en el destino saben nada, teniendo en cuenta que hay portero casi todo el día. Tampoco se explica que entre llamadas separadas por menos de 7 días, el teléfono haya ido y vuelto (si en Correos pasa 15 días).

Acepto las disculpas y también espero, desde luego, que vaya bien a partir de ahora. Agradezco los 30 euros que me regalarán como compensación, y espero que sean añadidos a los 50 euros incluidos en la promoción con la que me apunté. Estos 50 euros se descontarían a razón de 10 al mes; por supuesto, espero que no empiecen a contar desde noviembre, sino a partir de la primera llamada que he realizado, momento en que se activa la tarjeta.

22 de enero: Recibo el teléfono. Da la casualidad de que estoy, de modo que no puedo saber cómo funciona lo de los avisos o qué hubiera pasado si no estuviera. Desde luego, sí está claro que alguien habría preguntado por mí.

El teléfono... no es el que pedí, y de momento no me convence mucho; veremos qué tal cuando le pille el tranquillo.

La cuestión, sobre todo, es: si al final, hablando con quien había que hablar, esto se resuelve en tres días, ¿son necesarios dos meses para hacerlo siguiendo los cauces normales? Algo falla...

2009/01/20

Año nuevo, ¿Simyo nuevo?

Lunes, 5 de enero, 19:04: llamo, pero nadie responde; casi que me lo esperaba. Cuando la máquina dice que "el tiempo medio de espera está entre 2 y 5 minutos", ten paciencia y espera, que te atenderán. Si el tiempo "es superior a 5 minutos", mejor cuelga y llama otro día. No es cuestión de paciencia, es que no te atenderán. Igual me equivoco, mucho es extrapolar mi experiencia de unas pocas llamadas y hacerla genérica, pero es lo que hay.

Miércoles, 7 de enero: llamo de nuevo, en un día "normal". Hablo un rato, con un chico. Pablo, si me lees, fuiste tú. Le cuento mis penas de nuevo, me atiende muy correctamente, informará a alguien (no recuerdo el nombre, pero sonaba a importante: gestión de incidencias, supervisor, ...). Comprobamos mi dirección una vez más, pues (una vez más) han devuelto el teléfono. Le pillo algún renuncio; en la llamada anterior les indiqué que, aunque las cartas llegan sin la letra, el número es 72A, que añadieran la A si no estaba. Me dice que ya lo hicieron pero, cuando me lee mis datos, falta la A. Por favor, añádela.

Hablamos un rato más y volvemos a hablar de la dirección a la cual, por cierto, aún no le ha puesto la A.

Cuelgo con nuevas esperanzas. A pesar de los varios renuncios. Y dejo claro que no tengo intención de llamarles más. A partir de ahora, el contacto será con la compañía de la VISA, para que devuelvan el cargo. Labor que, debido a mi gran paciencia, preveo no sea trivial.

Y así estamos. Aparte de la devolución, las siguientes tareas serán intentar algún contacto lateral con Simyo, hacer una visita a alguna oficina de la OMIC, e irme buscando otro operador que me permita, de nuevo, usar mi número de siempre.

2008/12/24

Portabilidad: Simyo no cumple

Prometí contar algo cuando terminara el culebrón de la portabilidad (1, 2 y 3). Y podría parecer que se me ha olvidado, pero no. Lo que ocurre es que, a estas alturas, sigo sin teléfono.

El último contacto fue hace un mes, el día 25. El pedido estaba en marcha, así que contaba con él en tres o cuatro días. Así que tras más de una semana, el jueves, 4 de diciembre llamo de nuevo. En resumen me vienen a contar que ha habido retrasos por el cambio de modelo y que "se está enviando". Imagino que enviarlo debe de ser un proceso lento y largo, mucho más que llevarlo a Correos, pagar y listo. Eso sí, seguro que luego llega casi inmediatamente. También me choca que lo del cambio de modelo ocasione tantos retrasos; será que han dedicado mucho tiempo a elegir un modelo estupendo.

Vuelvo a intranquilizarme a medida que pasa el tiempo y no hay noticias. Así que el viernes 12 vuelvo a llamar. Ahí me cuentan que se envió y que, como no estaba yo, lo han devuelto, lo tienen ellos. Habrá estado 15 días en Correos y, al no recogerlo, lo han devuelto. Por supuesto no entiendo que no hayan dejado ninguna notificación, ni mucho menos que lo hayan devuelto tras 15 días en Correos si 8 días antes no lo habían enviado. Se ve que, en Simyo, el tiempo se estira y se encoge. Me cuentan que el teléfono que envían es un Sony W350. No es uno que yo hubiera elegido, pero cualquiera protesta ahora por esto... El teléfono está en logística, así que saldrá de nuevo en breve.

Lunes 22, y sin teléfono. Llamo para preguntar; se lo han devuelto y está en logística. ¿También ha estado 15 días en Correos? ¿O es que no lo han enviado? ¿Qué está pasando con el teléfono? Todo preguntas y ninguna respuesta satisfactoria. Expreso quejas y descontentos, e incluso hartazgo. Si llega el extracto de la VISA y no hay teléfono, se lo van a devolver otra vez. El teléfono, pero también el cargo (que, mira tú, llegó bien pronto).

Por cierto, como sospechaba, los muy chorizos de Movistar me han cobrado los 3 euros por el Módulo Familiar.

Seguiremos informando.

Ah,

¡Felices fiestas a todos!

2008/11/28

Portabilidad: problemas con Simyo

Venimos de aquí. Martes 25, 18:00: llamo para insistir. Y el día 26 no tendré ya línea en mi número, ¿qué hacemos? Por mucho que digan que estas cosas no pasan, doy fe de que sí.

Parece que las cosas se ponen bien. Sólo espero canción y media y creo que doy con una chica competente. Sin los cursos de hipercorrección de otras operadoras, pero más eficiente, diría yo. Me cuenta que han tenido una rotura de stock de ese modelo (a pesar de lo cual, la oferta sigue disponible en la web) y que al día siguiente me enviarían otro modelo. Dejamos claro que igual o mejor, y al mismo precio (habrá que verlo).

Irónicamente, mientras estaba hablando con el teléfono viejo (con la tarjeta de Simyo), en el nuevo he recibido un mensaje suyo dándome la enhorabuena, pues "en 12 horas podría estar utilizando la nueva tarjeta SIM". En fin...

Miércoles 26: ya estoy sin teléfono. Tiro con una tarjeta de prepago que tenía por ahí, en un móvil de hace seis años que, afortunadamente, aún funciona más o menos.

18:40, recibo un email con asunto "¡Ya tienes tu pedido simyo en curso!", que dice que "en breve" recibiré mi pedido. Por supuesto, mensaje completamente enlatado e impersonal que, si bien no menciona nada de mis circunstancias, sí nos recuerda que podemos llamarles de 9 a 23 horas.

Viernes 28: aún sin teléfono. A la vista del email del 26, y si lo envían como paquete de Correos, mañana parece un día razonable para que llegue. Y si no, será el lunes.

Ya contaré qué tal cuando lo tenga en la mano...

2008/11/24

Portabilidad: hola, Simyo

Continúa la historia iniciada en el post anterior. Ya decidido, aprovecho otro de los puntos fuertes que Simyo destaca de sí mismo: tener una web estupenda, desde la cual se puede hacer de todo. Así que a mediados de octubre intento solicitar la portabilidad en la web. De entrada, misión imposible: tras rellenar datos en cuatro o cinco pantallas, al final siempre termino en una pantalla de error. Pruebo a distintas horas, distintos días. Hasta cinco días.

Me pongo en contacto con ellos, usando la pantalla correspondiente. Veo que una de las posibilidades es enviar un email, y eso hago. Espero cinco días, sin respuesta. De hecho hace un mes del email, y sigo sin respuesta.

Dejo el tema algo olvidado, ya probaré otro día (u otro mes). Pero veo que en su blog publican un post con oferta y me asomo de nuevo. No sé qué tenía este post que no tuvieran otros, pero escribo un comentario contando mi experiencia (incluyendo la falta de respuesta al email). El móvil que quería comprar ya no está disponible pero, en fin, me quedaré el que ofertan. Como esperaba, en cierto modo, el post no pasó la moderación. Juro que fui muy correcto, no dije tacos ni me metí con nadie, sólo conté mi experiencia. Pero aún no he visto el comentario publicado, ni he recibido ninguna respuesta privada tras el comentario.

El jueves 13 llamo por teléfono; tras un rato de espera me atienden. El sistema no funciona, pero me toma nota en un cuaderno y ya lo pasarán. Que mejor que vuelva a llamar para confirmar que todo va bien. Como me voy de viaje, no llamo. Dejo la dirección de entrega del móvil. Según dicen en la web, tardará entre 2 y 4 días, así que es la de mis padres. Que, además, "siempre" están en casa.

Lunes, 24. Tras volver de viaje, he llamado a Movistar. Me enviaron un mensaje diciendo que habían recibido la solicitud de portabilidad, que llamase al número tal. Y luego me llamaron desde ese número, pero como son capaces de cobrarme el tramo internacional, no les hice caso.

De nuevo les cuento mis penas y me ofrecen rebajarme durante un tiempo el consumo mínimo. Ni me molesto en pedir detalles salvo para confirmar que no es una ventaja permanente sino temporal. Y para que no me vaya, sólo se les ocurre contarme que los ventajosos planes que tengo (Mi Favorito, Mis Cinco) ya no existen, así que no podré volver a contratarlos. Tampoco el Módulo Familiar (un rollo que me colocaron al darme de alta, que no ha servido de nada y que, con el cambio de condiciones, tenía toda la pinta de que en cualquier momento me empezarían a cobrar). Pues hija, qué se le va a hacer. Lo mismo cuando los pongáis de nuevo me vuelvo. Pues nada, me mantienen 24 horas las condiciones y me cambian el 26 a las 2 de la mañana.

Lo cual ahora es un pequeño problema, porque aún no he recibido el terminal que pedí. Hablo con simyo, tras una larga espera. Y se me corta. Consigo hablar de nuevo con alguien. Pasarán una nota a expediciones (o sea, que en efecto, no han enviado el terminal) y mientras estamos reconfirmando todo, se corta. Los cortes se deben, probablemente, a la edad del teléfono que tengo con una tarjeta de prepago de simyo, con la cual llamo. En fin, espero que sea suficiente.

Ya en casa llamo de nuevo. Hasta las 23:00, según la web, están. Son las 21:00 y, tras media hora de música clásica, cuelgo. O todo el mundo espera a esta hora, o el teleoperador está cenando. De todos modos, salvo que vaya el mismo teleoperador a llevarme el teléfono, no llegará. El punto 3 de su manifiesto debe de tener algún matiz que se me escapa...

Quiero pensar que, al igual que con las otras dos compañías, tendré que hablar con ellas muy pocas veces. La web, en este caso, está bastante apañada; veremos qué tal tras un uso más intensivo. Pero si quieren dar la imagen de que son distintos, la están consiguiendo. Es la primera ocasión en que llamo a una puerta como nuevo cliente y no encuentro más que pegas. Las otras compañías, al menos hasta que eres cliente, te tratan de maravilla, te atienden rápido, todo son facilidades. Los de simyo, sin embargo, muestran con orgullo lo fácil que es darse de baja. Un click en tu área personal y, en 24 horas, fuera. ¡El mundo al revés!

Próximamente, el desenlace.

Portabilidad: adiós, Movistar

Empecé tarde con esto del móvil. Me consideraba uno de los últimos, de los que resistieron. Me consta que hay quien todavía resiste, así que después de todo tal vez lo mío no tenga tanto mérito. Al fin y al cabo, ya son unos ocho años.

En su momento, no sé si tras realizar una seria y objetiva comparación o, tal vez, por la fama de careros, o por huir del dominante, me casé con Amena. No tuve quejas, y me divertí mucho cuando, tras varios años con un consumo de entre 10 y 15 euros, me llamaron para decirme lo mucho que me querían, lo buen cliente que era y lo muy importante que era para la compañía. Pero la parienta estaba en Movistar, así que tocaba cambiarse.

Desde entonces, pues tampoco puedo quejarme. Alguna vez me han cobrado el mínimo de los 9 euros sin haberlo gastado; hablo poco, y con poca gente. Una es Mi Favorita, y el resto caben dentro de Mis Cinco. O sea, tarifas sin horarios y bastante más baratas de lo habitual.

Hace unos meses oí hablar de Simyo, una nueva compañía que me cayó simpática. Ofrecen tarifas baratas (similares a otros OMV), pero centran su promoción en la libertad del usuario: teléfonos libres, sin contratos de permanencia, y sin gasto mínimo. Empecé a seguirles la pista; sin mucho afán: a veces el mínimo me tocaba las narices, pero sin los planes de descuento sería peor.

El caso es que Movistar, hace un mes, ha cambiado sus condiciones. Ahora, las llamadas sujetas a alguna promoción no cuentan para el mínimo. Lo cual, en mi caso, viene a significar que pago el doble. El mínimo, más casi todas las llamadas. A una pobre teleoperadora que me llamó para venderme promociones y gaitas le conté mis penas. Que no estaba contento, por todo esto. Y que si querían que estuviera contento, tendrían que quitarme el gasto mínimo o mantener las condiciones actuales en aquel momento. Pero no era posible. Aun así, cuesta lo de cambiar.

Además, tocaba renovar teléfono (el Prius lleva Bluetooth, y apetece usarlo). Simyo no ata, pero tampoco "regala" nada. Ayuda un poquito con los terminales (libres), pero hay que poner dinero. Dado que llevaba algún tiempo mirando, con los puntos acumulados y los que te regalan de vez en cuando, Movistar me ponía teléfono por 0 euros, a cambio de estarme con ellos 12 meses. Pues bueno, 12 meses de tregua. Pero es que me voy a por el teléfono y, cuando está todo para firmar, veo que son 18 meses. Y el apoyo económico no son los 60 euros que decía la web, sino 90 (o algo similar). Resulta que si usas los puntos que te regalan, las condiciones son otras. ¡Envenenado regalo!

Así que no lo quiero. Definitivamente, me voy. Más allá del posible ahorro, me siento estafado.

Continuará...