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2009/09/07

Bolsa Caca

Copio para titular este post el mensaje que, hace una semana, apareció en muchas vallas publicitarias. Esas dos palabras, grandes, sobre un fondo verde, rosa o azul, sin más explicación. O en letra tan pequeña que no resultaba legible (al menos, teniendo que conducir a la vez).

Ya ha quedado claro que quien ha pagado esos anuncios ha sido Carrefour. En su momento anunció que dejaría de dar bolsas, y el momento ya ha llegado. Y a la mayoría de la gente no le ha sentado del todo bien.

En el [pdf] 20' del viernes aparecía una carta con argumentos bastante típicos. Hablaba su autor del caos tras la línea de cajas, con la gente llevándose la compra abrazada, desperdigada por el maletero del coche. También considera que el único beneficio es el del centro comercial; no hay beneficio ecológico, pues sigue habiendo bolsas en la carnicería, envolviendo las magdalenas o para envolver las bandejas de poliestireno.

Sobre la segunda medida, cabe suponer que si hablamos de dinero, también cuestan dinero las bolsas de la carne, magdalenas y demás, así que podrían haberlas quitado. Coincido en que es aberrante la cantidad de plástico que nos llevamos al hacer casi cualquier compra. En casos como el de la imagen, es el fabricante quien paga. Y lo hace, desde luego, en beneficio propio. Mejor empaquetado, más llamativo, o simplemente más cómodo para el comprador. Pero si de 10 bolsas eliminamos una es bueno, ¿no?

Sobre la primera de las quejas... lo mejor sería que hubiera sido previsor y se hubiera hecho con alguna bolsa de tela. Que esto no es nuevo... Y en cualquier caso, los centros comerciales venden bolsas. De tela o rafia, pero también biodegradables.

Que duele pagar por algo que, hasta ahora, considerábamos gratuito. Pues sí, pero se trata de esto justamente: de que se sepa que las bolsas no son gratuitas. Ni económicamente (siempre las ha pagado alguien) ni en cuanto a consumo de recursos, ni por lo contaminantes. Si un día voy a comprar y no llevo mi bolsa, me aguantaré y pagaré una (o las que necesite). El próximo día haré por acordarme, y la bolsa que he pagado la usaré para volver a comprar, o para tirar la basura.

Animo a la gente, también, a que pierdan la vergüenza. Una vez coincidí en la caja de un supermercado con una vecina; yo llevaba un bote de algo, y ella cualquier cosa, también un producto. Le extrañó que no quisiera bolsa, le animé a hacer lo mismo y me dijo, mientras la cogía y guardaba su compra, que uy, que cómo iba a ver todo el mundo lo que había comprado. Hay que cambiar muchas ideas...

2009/06/26

¿Ya tienes tu bolsa de tela?

Si no es así, más vale que vayas espabilando. Esta mañana me he desayunado hojeando el catálogo del Carrefour. Y me he encontrado con lo de la foto:

No sé si, visto que ya es un tema de interés público, han decidido adelantarse en lugar de tener que esperar a que salga alguna ley al respecto, las tengan que cobrar, u otros empiecen a mover ficha.

Parece además que, para ayudar a la gente a cambiar de hábitos, durante este plazo regalarán bolsas reutilizables. Eso no lo pone en el catálogo, pero lo dice en esta noticia, que he leído después. Con esta medida, por lo que se ve, cada persona que compre allí dejará de consumir unas 238 bolsas al año.

Espero que tengan unas cuantas, porque entre la gente que se olvide la bolsa en casa y los que acaparen, simplemente por acaparar (como es gratis...) o bien para tener reservas, para cuando dejen de regalarlas. Será un gasto para Carrefour, pero dentro de unos meses se quitarán esa cuenta de gastos que, pese al despreciable valor de una bolsa, no debe ser pequeña, dado el consumo de las mismas.

Sólo hay una frase en este artículo que me deja un poco mosca:

Al eliminar las bolsas de plástico, los clientes podrán llevar y utilizar cualquier tipo de bolsa en sus compras, añade el comunicado. Además, la compañía ofrecerá alternativas sostenibles como bolsas de rafia, bolsas de algodón, bolsas biodegradables de fécula, bolsas monedero o carritos plegables, entre otros.

Por una parte, evidentemente, el cliente YA puede llevar y utilizar cualquier tipo de bolsa. Pero lo de las bolsas de fécula (que no creo que las vendan) es un paso atrás, después de haber hecho lo más difícil.

2008/11/29

Bolsas de plástico, se acabó regalarlas

Hay muchas medidas que podrían ser interesantes, tanto que hasta la clase política puede encontrarles el atractivo. Pero que, por ser poco populares, resultan demasiado arriesgadas. Ningún político quiere quedar como el malo de la película.

Es una hipótesis como otra cualquiera, pero pensemos en las bolsas de plástico, las que nos regalan al pasar por caja en la mayoría de tiendas. Desde hace no demasiado, se está oyendo hablar del tema. No ya en webs más o menos verdes, sino en medios generalistas. Tal vez se trate de preparar a la opinión pública.

Porque hace bien poco El País ha publicado un artículo con este titular: Las tiendas cobrarán las bolsas de plástico a partir de 2009. Leyendo un poco más, llegan los matices. Hablamos de la Generalitat de Cataluña que, mediante una enmienda a los presupuestos, obligará a los comercios a cobrar por las bolsas, para que el cliente vea que no son gratis (ni nunca lo han sido).

No entiendo mucho a los comerciantes catalanes, que se oponen frontalmente a esta medida. Les están poniendo en bandeja la posibilidad de dejar de regalar algo que antes regalaban. Si lo hubiera hecho sólo uno, los clientes se irían a otra tienda. Pero no creo que salgan de Cataluña a comprar por lo de las bolsas (salvo los que vivan en el límite, en todo caso).

No está definido cuánto hay que cobrar, o qué se hará con el dinero. Una posibilidad sería que el comercio las cobrase a precio de coste, o algo así. En otros países se estipula un precio (impuesto) por ley, y se determina qué se hará con lo recaudado. Que, entiendo, no se queda el comercio, sino que pasa a las arcas públicas. En Gran Bretaña, por ejemplo, los precios son de 7 céntimos para las biodegradables, 14 las de papel, y 2,1 euros las reutilizables. Caras, sí, pero ya no tienes que comprar más. Aunque en Londres, más concretamente, está al caer la prohibición total.

Visto esto, por otra parte, tal vez mi teoría sea falsa. A lo mejor sólo se trata de que los medios han contado lo que pasa por ahí fuera, y la clase política se siente más cómoda yendo a remolque, haciendo lo que ya hacen en Europa.

Y luego los fabricantes de bolsas se harán los sorprendidos y se quejarán...

2008/10/03

El final de las bolsas de plástico

En el 20 minutos del lunes (edición papel) muestran alguna de las reacciones de los lectores a la campaña contra el uso indiscriminado de bolsas de plástico. Entre ellos, están estos:

No entiendo la campaña. La bolsa de plástico no produce impactos medioambientales salvo el visual, ya que es un material inerte que no contamina ni el suelo, ni el agua, ni la atmósfera. [...] ¿Por qué el plástico, cuando es 100% reciclable y reutilizable? Por favor, antes de hacer una campaña que juega con los puestos de trabajo, hay que estar informado.

En España la bolsa se reutiliza y recicla. Las bolsas biodegradables y de otros materiales son más perjudiciales para el medio ambiente. ¿Queremos destruir más puestos de trabajo de la industria enviándoles al paro?

Tal vez por eso el martes, en este mismo periódico, aparece un reportaje que despeja esas dudas. Su primera frase es: "Son altamente contaminantes, por lo que países de todo el mundo están reduciendo su utilización y se están buscando alternativas".

Que no se degraden no es una ventaja, precisamente. El impacto visual del vórtice de basura es evidente, pero no cuesta mucho imaginar que el impacto debe de ser mayor.

Del famoso lema de las tres R, las dos primeras y más importantes son Reducir y Reutilizar. Aplicado a las bolsas: usar el menor número de ellas posible, y usarlas varias veces. ¿Por qué? Pues porque ninguna cosa sale de la nada. Todo requiere de unas materias primas y un consumo de energía para ser fabricado, y las bolsas de plástico no van a ser menos. Cada vez que usamos y tiramos una de estas bolsas, esas materias primas y energía ya no servirán más.

Las bolsas de papel, o las construidas con material orgánico, se preocupan de ser reciclables, pero fallan en la reutilización. La alternativa, sin duda, es la de la bolsa de tela. A mí me costó un poco adoptar esa costumbre, pero ya la tengo. Una bolsa en casa y otra en el coche. En ella me cabe, casi siempre, toda la compra. En una de ellas, sí. Son grandes y resistentes, parece que durarán eternamente, las puedes lavar. Seguro que fabricarlas cuesta más, pero con una tienes hasta aburrirte. Y cuando no la usas, la metes dentro de la pelota y queda como lo de abajo a la derecha. Algo más grande que una pelota de tenis.

¿Y dónde tiras la basura? Porque esa parece ser una preocupación importante, a juzgar por los comentarios. Yo también lo pensaba. El caso es que, por mucho que uno se esfuerce, siempre entra alguna bolsa de plástico en casa. O si te quedas sin bolsas para la basura, pues coges una o dos. No más. O compras una caja de ellas. Me pregunto ahora dónde tirábamos la basura hace 20 años, cuando no había bolsas de plástico... ¿alguien se acuerda?

La otra preocupación es la de los puestos de trabajo. Hombre, pues sí, pero con ese mismo argumento tendríamos que defender o haber defendido a verdugos, fabricantes de gas mostaza, camellos y delincuentes en general, a los serenos, a los fabricantes de casettes, disquetes, cintas de vídeo, y a tantos profesionales cuya labor no es deseable o útil para la sociedad (o para quien esté dispuesto a pagar, al menos). Cada cual tendrá su drama personal, pero el puesto de trabajo no debe estar por encima de otras consideraciones. A mí me encantaría ganarme la vida comiendo y durmiendo, pero mientras no consiga que eso resulte útil a alguien, no esperaré que me paguen por ello. Mientras tanto, me he buscado otra cosa.

Por otra parte, los fabricantes de bolsas de tela, que seguro que cerraron alguna empresa hará unos 20 años, igual se plantean volver a abrir...